El consumo de tabaco cae más de la mitad desde la aplicación de la Ley Antitabaco

Catorce años han pasado desde que la Ley Antitabaco entrase en vigor en España y nueve de la última modificación, pero todo apunta a que llegan nuevas medidas para regular, aún más, un hábito que diariamente practica en torno a un 23% de los españoles. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, se reunió el pasado día 20 con representantes de once entidades, como el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), Fumadores.org, Fundación Más que Ideas, la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) o sociedades científicas de Cardiología, Neumología u Oncología Médica y comparecerá este jueves en el Congreso para anunciar un endurecimiento de la legislación.

Aunque parece que el efecto disuasorio de esta normativa y los fumadores están disminuyendo en España, los datos que manejan en el Comisionado para el Mercado de Tabacos (CMT), organismo dependiente del Ministerio de Hacienda, apuntan lo contrario: en España se consumen un 60% menos de cigarrillos que en 2006, año en el que entró en vigor la Ley, cuya medida más importante fue la prohibición de fumar en lugares en los que hasta esa fecha estaba permitido, como los lugares de trabajo (tanto públicos como privados) o los centros culturales y que en 2011 se amplió a cualquier tipo espacio de uso colectivo, local abierto al público, como bares, restaurantes y discotecas.

Si bien se ha apreciado un repunte en la venta este último 2019 -de un 0,53%-, desde la CMT apuntan que este crecimiento se debe al descenso de los niveles de contrabando, evidenciando que los consumidores han vuelto a comprar el tabaco en estancos en vez de hacerlo en el mercado negro. “Esta vuelta a la legalidad no ha sido porque se fume más, sino porque muchos fumadores han vuelto a tener trabajo y ya no dudan en comprar su tabaco en el estanco. explican.

Por otra parte, las ventas en volumen de cajetillas de cigarrillos entre los años 2005 y 2019 han descendido un 51,61% en España. El mayor descenso en ventas se ha producido en Andalucía (-57,15%), Islas Baleares (- 55,85%) y País Vasco (-53,73%). Les siguen Comunidad Valenciana (-52,9%), Cataluña (-51,9%) y Extremadura (-50,1%), aunque en todas las comunidades la caída se encuentra por encima del 40%.