¿Qué es la hipocondría o preocupación obsesiva por la salud? Síntomas y tratamiento

La confirmación de casos de contagio por el brote de coronavirus en otros países fuera de China como España o Italia ha generado una alarma entre la población sustentada por el miedo de padecer el virus originado en la ciudad de Wuhan.

Aunque la OMS declarara la emergencia internacional por el coronavirus, sobre todo por el impacto que generaría si alcanzase a países débiles en sistemas sanitarios, la propia directora de Salud Pública de la OMS, María Neira, ha señalado que es «irracional» que se agoten mascarillas y geles por el miedo.

Este miedo puede estar relacionado con una enfermedad conocida como hipocondría o trastorno de ansiedad por enfermedad. ¿En qué consiste? ¿Se puede tratar?

A pesar de que las autoridades sanitarias recomiendan encarecidamente no consultar al ‘doctor Google’ cada vez que tenemos síntomas de alguna enfermedad, la OMS reconoce que dos de cada 10 personas con hipocondría se autodiagnostican y medican tras consultar en Internet.

Esta enfermedad se caracteriza por la creencia de sufrir una enfermedad grave, sin diagnósticos ni pruebas, que lleva al paciente a estar constantemente preocupado por su estado de salud, autoanalizarse y acudir al médico de forma regular.

Según la Sociedad Española de Medicina Interna, las personas hipocondríacas pueden sentir que tienen una enfermedad tras verse «lunares, heridas, con la tos, los latidos mismos del corazón o con movimientos involuntarios». Uno de los síntomas principales es la asistencia de forma habitual al médico cada vez que se nota algo extraño e incluso a varias consultas para tener diferentes opiniones. Cuando le dicen en el centro sanitario que no tiene ninguna enfermedad, el paciente se queda tranquilo, pero solo durante un periodo de tiempo. La tranquilidad desaparece y vuelve la ansiedad convirtiéndose en un ciclo sin final.

– Preocupación continua por enfermar.

– Examinar tu cuerpo.

– Sentir que los signos corporales o sensaciones serán una enfermedad grave. Por ejemplo: tener dolor de cabeza, buscar por Internet, ver que puede ser un tumor y creer que este es tu diagnóstico.

– No terminar de sentir tranquilidad tras consultar a un especialista.

– Buscar en Google los síntomas.

A la hora de tratar a una persona con hipocondría es esencial descartar que sufra otra enfermedad como una depresión. Desde el Instituto Superior de Estudios Psicológicos destacan que es imprescindible un tratamiento psicológico especializado para que el paciente entienda por qué le ocurre y cómo puede obtener tranquilidad.