Así será el futuro del coronavirus según los expertos

El covid-19, el tipo de coronavirus surgido en China y que se extiende sin freno por todo el mundo, tiene a médicos y científicos de todo el planeta en vilo, mientras trabajan para entenderlo y hallar un remedio.

Ahora, empiezan a plantearse qué escenarios se presentan a corto plazo, qué va a pasar con el coronavirus.

La primera urgencia es conseguir una vacuna. Pero tardará. Isabel Solá, investigadora del CSIC, está trabajando en ello: «Una vacuna tiene dos etapas, la primera, construirla en el laboratorio. Esto puede ser cuestión de dos, tres, cuatro meses. Pero la evaluación de la eficacia de la vacuna en modelos animales y después ensayarla en humanos, en conjunto sería más de un año«.

Se barajan, de todos modos, otras opciones, como utilizar medicamentos diseñados para otras enfermedades que también sean eficaces para el coronavirus: «Uno de ellos, que parece el más prometedor, se llama remdesivir, había mostrado eficiacia frente a otros dos coronavirus y ahora lo están ensayando en personas infectadas», explica Solá.

Pero hay más dudas: ¿Bajarán los contagios cuando llegue el calor? Los expertos creen que es probable, pero hay que confirmarlo. Mar Massiá, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital de Elche, asegura que «el frío favorece la propagación de los virus«, mientras que Solá explica que «lo previsible es que al aumentar la temperatura exterior, las partículas virales se inactiven antes y por tanto las transmisiones sean menos eficientes».

¿Cómo puede evolucionar el virus? Hay tres escenarios posibles.

El primero, es que se erradique. Marta Mora, especialista en enfermedades infecciosas del Hospital de La Paz de Madrid, apunta a que puede que «quizá desaparezca como desapareció el SARS de 2003, que es un primo hermano del virus actual y desapareció en unos meses».

El segundo escenario es que se convierta en una pandemia. Adolfo García Sastre, virógolo del hospital Monte Sinaí de Nueva York, explica que «la transmisión se da antes de que aparezcan síntomas severo y eso hace que sea difícil diagnosticar a las personas que tienen la enfermedad y que lo transmiten, y sin poderlos diagnosticar no se pueden aislar. Infecta el doble o el triple de gente a la que infecta la gripe y entonces son más de un millón de muertes lo que pueda ocasionar».

El tercer escenario es que se convierta en una enfermedad estacional. En este sentido, Isabel Solá explica que «una variante atenuada del virus pueda seguir circulando de forma estacional, como sucede con el virus de la gripe».