Otro estudio insiste en que comer nueces contribuye a la salud y la longevidad

«Una dieta rica en nueces modifica el microbioma intestinal y mejora la salud«; «Las nueces mejoran el control del azúcar en sangre, la presión arterial o el metabolismo de las grasas«; «Las nueces reducen el crecimiento de los tumores de mama«; o «Comer nueces en el embarazo se asocia con un mejor desarrollo neuropsicológico del niño».

Son cuatro titulares de 20 minutos de los últimos dos años. Son solo una muestra de las mil y una virtudes del fruto seco más sano de entre todos, las nueces. Sin duda, una dieta sana tiene que incluir nueces.

El último estudio sobre los beneficios de ese fruto seco asegura que las mujeres de entre 50 y 60 años que consumen al menos dos porciones de nueces por semana tienen una mayor probabilidad de un envejecimiento saludable en comparación con las que no lo hacían.

Después de considerar varios factores que podrían afectar la salud en los adultos mayores, como la educación y la actividad física, las nueces fueron el único fruto seco asociado con probabilidades significativamente mejores de un envejecimiento saludable. El estudio se publica en el Journal of Aging Research.

Cuenta Europa Press que la investigación de la doctora Francine Grodstein analizó datos de 33.931 mujeres para evaluar la asociación entre el consumo de nueces y la salud general y el bienestar en el envejecimiento.

Entre las participantes se encontró que el 16% eran «personas sanas», definidas como que no tenían enfermedades crónicas importantes, reportaron deterioro de la memoria o discapacidades físicas, además de tener salud mental intacta.

Investigaciones anteriores de Grodstein descubrieron que comer nueces puede tener un impacto positivo en la reducción del riesgo de discapacidades físicas en adultos mayores, así como en el deterioro cognitivo.

Además, otros en el mismo grupo de investigación han encontrado disminuciones en las enfermedades cardiovasculares y la diabetes tipo 2, todas condiciones que se vuelven más comunes a medida que envejecemos. No existe una solución única para frenar los efectos del envejecimiento, pero adoptar los hábitos correctos, como comer un puñado de nueces, puede ayudar.