Uno de cada cinco europeos se exponen a niveles de ruido dañinos para salud

Al menos uno de cada cinco europeos están expuestos a diario a niveles de ruido dañinos para su salud, una cifra que se estima subirá en los próximos años por el crecimiento urbano y la exigencia de movilidad, según un estudio difundido hoy por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).

El informe, titulado «Ruido en Europa» y que analiza el período 2012-2017, calcula que hay 113 millones de afectados por niveles de ruido procedente del tráfico durante el día superiores al umbral máximo de 55 decibelios que marca la Unión Europea (UE).

En la mayoría de países más de la mitad de la población urbana sufre por el día niveles de ruido de tráfico rodado superiores a ese umbral, mientras que 22 millones se exponen a niveles altos de ruido del ferrocarril; 4 millones, de aviones; y menos de un millón, del provocado por industrias.

La AEMA estima que cada año la exposición al ruido causa 12.000 muertes prematuras en Europa y contribuye a 48.000 nuevos casos de enfermedades cardíacas isquémicas, según las últimas informaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Unos 22 millones de europeos padecen molestias crónicas elevadas provocadas por el ruido y, 6,5 millones, alteraciones del sueño importantes. El estudio cree que la cifra real de afectados es mayor, debido a que la información proporcionada por los países no cubre todas las áreas urbanas, carreteras, ferrocarriles y aeropuertos, y a que los impactos en la salud se producen por debajo de los umbrales que fijan las directivas comunitarias.

En el desglose por países, en zonas urbanas, España supera la media de porcentaje de población que sufre ruido de tráfico rodado (24,8% por 15,5%), pero se encuentra por debajo en lo que se refiere a la contaminación acústica por el ferrocarril, aviones e industria; en zonas rurales, presenta números mejores o similares a la media.

Por capitales, Madrid se encuentra en la zona media baja en los datos de contaminación acústica por tráfico rodado, con un 45 % de la población afectada de día y un 35 % de noche, datos que mejoran los de otras capitales como Bruselas, París, Roma y Viena.

Con respecto al ruido por tráfico ferroviario, Madrid es una de las capitales con niveles más bajos (menos del 1% de día, 0,5 % de noche), solo por detrás de Reikiavik y La Valetta.

La polución sonora constituye también una amenaza creciente para la vida salvaje, terrestre y marina, ya que puede perjudicar a la reproducción y aumentar la mortalidad y la huida a zonas más tranquilas.

Los países europeos ya han puesto en marcha acciones para reducir los niveles de ruido como sustituir el pavimento de las carreteras, reducir los límites de velocidad o crear más zonas verdes, pero la AEMA las considera insuficientes y cree que sus posibles efectos son difíciles de evaluar.

El informe -que incluye a los 27 países de la UE, Islandia, Liechtenstein, Reino Unido, Noruega y Suiza- resalta que mientras que en el norte de Europa la proporción de gente expuesta al ruido del tráfico en carretera en diferentes ciudades es más homogénea, en el sur y el este del continente, las diferencias son mayores.

«El noreste de España y el norte de Italia en particular parecen tener un porcentaje muy alto de gente expuesta a niveles superiores a los umbrales máximos», consta en el documento.