Disfunción eréctil, eyaculación precoz… los hombres se preocupan cada vez más por su salud sexual

Disfunción eréctil, eyaculación precoz, falta de deseo o libido, deficiencia de testosterona… cada vez son más los hombres que dejan atrás tabúes y complejos y rompen una lanza a favor del cuidado de su salud sexual. Así se desprende de un estudio elaborado por la consultora Análisis e Investigación para la clínica The Test, que señala que el 47% de los hombres españoles que ha tenido algún problema relacionado con la salud sexual ha recurrido a un médico o especialista para consultarlo.

Según este mismo informe, más de la mitad (alrededor de un 50,8%) de los hombres entre 37 y 65 años afirma que acudirá a un especialista en salud sexual para tener relaciones sexuales más satisfactorias. Una tendencia que se incrementa hasta el 57,9% entre los varones más jóvenes de la muestra (de 37 a 50 años). Además, casi la mitad de los encuestados de esta franja de edad (48,4%) se muestra dispuesta a recurrir a la ayuda profesional especializada si estos problemas afecta a su calidad de vida, ya sea personal, laboral o familiar.

“Estamos viendo cómo el hombre actual normaliza el cuidado integral de su bienestar, dejando atrás, gracias a ello, viejos tabúes relacionados con la salud sexual. La preocupación por una calidad de vida plena en todos los sentidos está facilitando que hombres de todas las edades consideren que acudir a consulta con un médico especialista en salud sexual es plenamente positivo para garantizar ese bienestar”, señala el doctor Manuel Fernández Arjona, director médico quirúrgico de The Test y especialista en cirugía prostática y en andrología y patología peneana. De hecho, esta tendencia al alza en el cuidado de la salud sexual ha sido uno de los motores que ha promovido la apertura de esta clínica madrileña pionera en España, que ofrece todo el espectro de soluciones disponibles para mejorar el rendimiento sexual masculino.

Todo ello nos da pie para abordar los problemas de salud sexual más frecuentes entre los hombres así como los beneficios de su tratamiento.

La disfunción eréctil es la incapacidad que tiene el hombre para lograr y/o mantener la erección del pene, y en consecuencia, un coito satisfactorio. Según los datos ofrecidos por los especialistas el 52% de los hombres entre 40 y 70 años han experimentado alguna vez problemas de erección. En España, los problemas de erección afectan a 1 de cada 4 hombres y aunque suelen aparecer a partir de los 40 años, pueden manifestarse a cualquier edad por diversos factores orgánicos o psiconerviosos. Es uno de los de los problemas sexuales más temidos entre los varones ya que afecta de una forma muy fuerte a su autoestima y relaciones íntimas.

¿Cuáles son las principales causas? Sobre todo causas físicas como enfermedades cardíacas, problemas de flujo de sangre, colesterol alto, esclerosis, hipertensión, consumo de tabaco, alcohol y drogas, trastornos del sueño, enfermedades nerviosas como Parkinson, consumo de determinados medicamentos, la enfermedad de la Peyronie (pene curvo o desviado), tratamientos contra el cáncer o lesiones y problemas en la zona pélvica o en la médula espinal. Solo en un 10% de los casos se debe a causas psicológicas como la ansiedad, el estrés, la depresión, problemas de pareja o miedo/pánico.

¿Cuáles son los síntomas que pueden indicar que una persona padece algún grado de disfunción eréctil?

– Dificultad en conseguir y mantener una erección durante un periodo de 6 meses o superior.

– La rigidez de la erección se ve disminuida en 1 de cada 4 relaciones sexuales.

– Problemas para realizar y/o concluir el coito de manera satisfactoria.

– Pérdida de la erección durante los cambios de posición que se llevan a cabo en las relaciones sexuales.

– Alcanzar el clímax más rápido, pero con erecciones menos intensas.

– Disminución o pérdida de las erecciones espontáneas que suelen aparecer por la mañana o por la noche.

– Disminución persistente del deseo sexual.

¿Por qué es importante tratarla? Según indican los especialista de The Test, la disfunción eréctil tratada a tiempo, suele tener solución y, además, puede servir para prevenir otras enfermedades graves como problemas cardiovasculares y riesgo de infarto, diabetes o enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple. “Tratar la impotencia no solo es importante para mejorar las relaciones sexuales y la calidad de vida, sino que también para garantizar la salud física y mental”.

Según la Sociedad Internacional de Medicina Sexual (ISSM), “la eyaculación precoz es una disfunción sexual caracterizada por una eyaculación en la cual siempre o casi siempre se produce antes o dentro de aproximadamente un minuto después de la penetración vaginal, y la incapacidad para retrasar la eyaculación en todas o casi todas las penetración vaginales.”

Los problemas de eyaculación precoz afectan entre un 25% y un 40% de los hombres y tienen diversas consecuencias negativas como la angustia, la frustración o la negativa a mantener relaciones sexuales. Sin embargo, es uno de los problemas menos consultados en comparación de la disfunción eréctil. Normalmente debido a vergüenza o miedo a reconocer el problema.

¿Cuáles son las principales causas? Puede producirse con causas biológicas (una alteración en la sensibilidad de los receptores cerebrales de la serotonina) y también por ansiedad y estrés, miedo, depresión, estrés postraumático o trastorno bipolar, infecciones de la vía urinaria, alcoholismo, tabaquismo o consumo de fármacos o drogas, trastornos neurológicos, hormonales o relaciones sexuales infrecuentes.

¿Cómo reconocer la eyaculación precoz? Los expertos de The Test indican que siempre que suceda con poca frecuencia y de manera puntual no es motivo de preocupación. Existen varios síntomas que pueden indicar de manera generalizada si una persona padece algún grado de eyaculación precoz.

– Eyaculación de forma involuntaria en juegos preliminares.

– Eyaculación antes de empezar la penetración.

– Eyacular al poco tiempo de penetrar (< 1 min aproximadamente).

– Evitar encuentros sexuales, por temor a no poder controlar la eyaculación.

– Tu pareja está experimentando problemas para alcanzar el orgasmo.

– Todo lo anterior provoca malestar y, a veces, incluso ansiedad y estrés.

¿Por qué es importante tratarla? Si no se trata a tiempo puede causar problemas psicológicos y sociales graves en la persona que la padece: como deterioro de las relaciones de pareja o ansiedad y estrés antes, durante y después de coito. La inmensa mayoría de casos de eyaculación precoz se pueden tratar con éxito y se suelen notar beneficios a corto plazo.

Además de los anteriores son muy frecuentes en los hombres los problemas y/o trastornos de carácter psicológico, que pueden surgir a la hora de mantener relaciones sexuales, y para los que se aconseja la psicoterapia sexual. Estos son algunos de los más frecuentes:

– Algún complejo físico que se ve reflejado en una inseguridad personal.

– Sentir dolor durante la relación sexual (puede sentirlo tanto el hombre como la mujer).

– La falta de deseo sexual o la falta de excitación.

– Anorgasmia. No conseguir que él o la otra persona alcance el orgasmo durante el coito.

– La aversión al sexo (rechazo sexual).