El Gobierno suspende las visitas de familiares a los ancianos en residencias durante su aislamiento por coronavirus

El Ministerio de Sanidad, junto al Imserso y a la Sociedad Española de Geriatría, ha creado y trasladado a las comunidades autónomas un documento técnico llamado ‘Recomendaciones a residencias de mayores y centros sociosanitarios para el Covid-19’.

Este documento busca la prevención de la expansión del coronavirus siguiendo las estrategias ya puestas en marcha por los centros sociosanitarios en otros casos de propagación de virus respiratorios como la gripe. «Los centros deberán elaborar planes de actuación dirigidos a la eventual aparición de brotes adaptados a las características de cada centro», especifica el documento.

El documento recomienda a los responsables de estos centros algunas medidas de acondicionamiento especial de ciertas zonas y les insta a mantener a los residentes y trabajadores informados sobre las medidas tomadas: «La transparencia es la mejor aliada de la confianza».

En cuanto al acondicionamiento, a la entrada de los centros y en las salas de espera habrá carteles informativos sobre higiene de manos e higiene respiratoria, además de contar con dispensadores con «solución hidroalcohólica, pañuelos desechables y contenedores de residuos». Para los residentes y los trabajadores se contará con formación para su «educación sanitaria».

Se contactará con los visitantes y familiares a través de mensajes y circulares para indicarles que no acudan a estos centros en caso de presentar síntomas de infección respiratoria aguda o si han estado en zonas consideradas de riesgo en los últimos 14 días.

Si el centro sociosanitario detecta que un residente ha estado en contacto con algún caso de Covid-19, o presenta «sintomatología respiratoria aguda», deberá ser comunicado a los servicios de salud pública y se indicará al residente que permanezca en el centro. Durante el periodo de vigilancia, deberá estar en una habitación con buena ventilación «e idealmente con un baño propio».

Lo mismo ocurrirá en casos confirmados que sean atendidos en estos centros. Además, deberá evitarse «que salgan a las zonas comunes» y, si es imprescindible, se hará con mascarilla quirúrgica y un lavado de manos que siga las recomendaciones. Las visitas familiares serán suspendidas en este periodo de aislamiento, aunque en caso de urgencia podrán realizarse contando con «el equipo de protección individual (EPI) adecuado».

Tanto los trabajadores sanitarios como no sanitarios del centro deberán realizar higiene de manos «antes de colocarse el equipo de protección individual y después de su retirada» y también antes y después del contacto con los residentes. También se recomienda no usar anillos, pulseras y otros complementos y mantener las uñas cortas y cuidadas.

En caso de tener las manos limpias, tendrán que utilizar un producto con base alcohólica, pero si están manchadas con algún fluido deberán utilizar agua y jabón antiséptico. El documento también especifica que aunque se hayan usado guantes eso «no exime de realizar la correcta higiene de manos tras su retirada».

En cuanto al trato directo con infectados, en la puerta de cada habitación habrá carteles informativos con las precauciones precisas en cada caso, y el documento señala que «debe reducirse al mínimo posible el número de trabajadores sanitarios y no sanitarios en contacto directo».

Aunque la actividad laboral «habitual» no debe ser interrumpida, se establecerá un registro de todo el personal que haya estado en contacto con los casos investigados o confirmados. De esta forma, se pretende realizar una vigilancia de estas personas para «detectar precozmente la aparición de síntomas».

El personal de limpieza «recibirá formación e información» antes de su entrada a la habitación de un afectado en lo referido al equipo de protección individual. El documento establece que el procedimiento de limpieza y desinfección «se hará de acuerdo con la política habitual de limpieza y desinfección del centro», aunque recomienda usar algunos productos como el hipoclorito sódico con una concentración al 0,1% o el etanol al 62-71%.

Los residuos resultantes de la atención a los pacientes, se eliminarán del mismo modo que en cualquier otro caso, pero «deberán ir cerrados en una bolsa aparte». La ropa retirada al paciente deberá ser embolsada dentro de la habitación y será lavada en un ciclo completo a una temperatura de entre 60 y 90 grados. En cuanto a la vajilla, no hará falta una desechable y se lavará en el lavavajillas.