¿Qué partes del cuerpo humano acumulan más bacterias?

No es una novedad que el cuerpo humano está formado por billones de bacterias, tal y como apuntan los Institutos Nacionales de Salud (NIH). Todas ellas desempeñan un papel fundamental en la salud humana. Algunas son beneficiosas, pero otras pueden ser perjudiciales. No obstante, ¿cuáles son las partes del cuerpo humano en las que se acumulan más bacterias y por qué?

Para dar respuesta a esta pregunta se han realizado varios estudios al respecto que han arrojado algo de luz sobre las partes del cuerpo humano que tienden a acumular una mayor cantidad de bacterias. Estas son algunas de ellas.

La revista Plos One publicó un estudio en el año 2012 en el que se afirmaba que se habían encontrado hasta 2.368 tipos de bacterias que pueden habitar en el ombligo. Esto convierte a esta primera de las partes del cuerpo humano que mencionamos en una de las que más acumulan estos microorganismos.

Los motivos están claros. El ombligo es una zona que se debe cuidar mucho, ya que tiende a alojar humedad y células muertas. Por esta razón, siempre se recomienda secarlo bien después de la ducha y prestar atención a cualquier cambio (enrojecimiento, picor, mal olor), ya que es fácil que se creen hongos.

Si bien en las manos ya viven muchas bacterias (unas 150 de media), su número crece dado que con ellas tocamos billetes, el teléfono móvil después de que haya estado sobre una mesa de un bar, acariciamos mascotas, etc. Todo esto, hace que las manos se conviertan en un imán para las bacterias y una de las partes del cuerpo humano en la que, también, más se acumulan.

Por esta razón, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) llaman la atención sobre la importancia que tienen lavarse las manos a menudo. De esta forma, se evita la propagación de bacterias perjudiciales con las que hayamos podido estar en contacto y que pueden provocarnos enfermedades.

Son varias las personas que se pueden quejar de que les huelen los pies o que estos les sudan. Esto ya nos permite darnos cuenta de que los pies, al igual que el ombligo, tiende a acumular humedad, lo que hace que sea una de las partes del cuerpo humano perfectas para las bacterias.

Mantener una higiene adecuada, utilizar un calzado que sea transpirable y ponerse calcetines adecuados es importante para evitar la sudoración excesiva y la proliferación de bacterias. Estas son las responsables del mal olor y de la aparición de hongos que pueden provocar pie de atleta o tiña, por ejemplo.

Aunque los antebrazos, las axilas y la parte posterior de las rodillas también son zonas del cuerpo humano que acumulan bacterias, el ombligo, las manos y los pies son las zonas más destacadas.