¿Qué es el ‘nesting’? El mejor momento para practicarlo es ahora

Son muchos los que, en estos pocos días de confinamiento decretado por el Gobierno por el estado de alarma debido al brote de coronavirus en España, se han sentido agobiados ante la imposibilidad de salir a la calle, hacer actividades, quedar con amigos y familiares…

Ocio, fin de semana, amigos, trabajos, reuniones, estudios, viajes, deporte, familia… El ritmo de vida que se lleva hoy en día produce un exceso de planes y la imposibilidad de desconectar y de tener un rato para uno mismo.

Esta situación se ve agravada por la inclusión en nuestra vida de las nuevas tecnologías y las redes sociales que impiden, ahora más que nunca, la citada desconexión, ya que incluso cuando nos quedamos aislados en casa, seguimos conectados con todo lo exterior a través del móvil.

Así, con el decreto de estado de alarma en nuestro país es una buena oportunidad para practicar el nesting, una tendencia que se puso de moda hace unos años y que tiene como finalidad desprenderse de horarios, actividades programadas y desconectar para centrarse en uno mismo.

La palabra nesting es un anglicismo que se traduce literalmente al español como “anidando”. Proviene de la palabra inglesa nest, que significa “nido”, tal y como figura en la web de Significados.

Entre otras traducciones más cotidianas en español están la de “plan casero” o “quedarse en casa”.

Se trata de una tendencia o filosofía de vida que permite frenar el ritmo que obliga a tener la sociedad hoy en día e invita a hacer algo muy simple que puede ayudar a la relajación y el descanso: quedarse en casa y no hacer ni planear nada.

Actualmente, la sociedad hace que la gente esté completamente disponible para los demás, buscando siempre planes y actividades, llegando a pasar más tiempo fuera de casa de lo que el cuerpo pide y, hacer lo contrario a esto, puede producir la sensación de que estamos perdiendo el tiempo.

Esta situación puede llevar a situaciones de agobio y estrés, por lo que es recomendable practicar el nesting. Siendo una buena oportunidad para ponerlo en marcha en este periodo de confinamiento durante el estado de alarma, va a permitir que se disminuya el agotamiento por la rutina, centrando el hogar como un sitio de paz, relajación y descanso.

El nesting da pie a realizar actividades caseras, cuando apetezca, sin horarios. Un ejemplo son la lectura, la cocina, las series y películas pero, sobre todo, el descanso.

Así, no hay que programar las actividades al principio del día, sino que hay que hacer en cada momento lo que apetezca, en solitario o en familia.

Otras ventajas del nesting son, por ejemplo, el ahorro de dinero y el aprovechamiento de recursos.