¿Cómo lavar y desinfectar las toallas correctamente?

Con el aumento de casos por coronavirus en España, que siguen sumando contagios y muertes a pesar del estado de alarma decretado y las medidas restrictivas para evitar la expansión del virus, sigue siendo fundamental la higiene.

Tanto los cuidados y medidas de higiene personal para evitar el contagio del virus, como el cuidado de la limpieza doméstica son fundamentales en el periodo de confinamiento que comenzó el pasado sábado.

Así, junto con la limpieza habitual de superficies, ropa, interior de muebles y, sobre todo, de la cocina y del baño, hay que tener en cuenta la limpieza y desinfección de las toallas.

Las toallas constituyen un artículo imprescindible para el aseo personal, por lo que es necesario que estén en buenas condiciones de limpieza.

No cambiarlas con frecuencia, dejarlas expuestas a la humedad del baño o no lavarlas correctamente puede hacer que las toallas acumulen moho u otras bacterias que pueden causar malos olores o problemas en la piel.

Desde la web de Toallas Personalizadas, dedicados a la venta de estos productos, recomiendan el uso de peróxido de hidrógeno para lavar las toallas, sobre todo, para aquellas de color claro. Para aquellas que sean de color oscuro, es mejor utilizar vinagre blanco destilado. Estas dos opciones son caseras y evitan el uso de la lejía, que es más contaminante.

También recomiendan para la desinfección de las toallas en la lavadora, añadir aceite o semilla de pomelo, que ayudan en enfermedades infecciosas. También sirven como desinfectantes aquellos productos de limpieza que contengan aceite de pino.

En la web de Mejor con salud explican la forma de que las toallas queden desinfectadas, suaves y libres de malos olores, empleando para ello bicarbonato de sodio y vinagre blanco.

Para ello, indican que hay que meter las toallas a la lavadora, añadir agua caliente y echar el vinagre. Una vez haya concluido el lavado, se dejan las toallas en la lavadora y se vuelve a repetir el proceso pero añadiendo el bicarbonato. Al final el proceso, se dejarán secar las toallas.

De este modo, las toallas, que también es necesario cambiarlas con regularidad, estarán siempre como nuevas y se evitarán las infecciones, los problemas en la piel y la acumulación de bacterias o moho que producen malos olores.