Magda Barceló, experta en Coaching: Confinamiento por el coronavirus, unos días (y ejercicios) para mirar dentro de ti

Nuestra experta en Coaching, Magda Barceló, ha elaborado un artículo para afrontar los días de confinamiento obligatorio por el coronavirus de una manera diferente. Puedes enviarle preguntas al correo electrónico consultoriocoaching@20minutos.es

El estado de alarma limitará todos los movimientos de ciudadanos, leo en la prensa online. He pasado de un estado de sorpresa, a pensar, “bueno, nos quedará la montaña, un paseo, o la playa”. Pues tampoco. En casa, y salir lo mínimo. Sacar al perro. Salir a comprar lo necesario. Y poco más. Mi desconcierto ha durado unos días en los que no sabía muy bien cómo orientarme. En este no saber mi espacio interior se ha ido expandiendo y hoy ha nacido una respuesta que quiero compartir.

Sí, estos días son ideales para mirar pelis, leer y hacer aquello para lo que normalmente no tenemos tiempo. Y más allá de lo evidente, tenemos dos opciones cualitativamente diferentes para hacer frente a estos días.

Podemos pasarlos intentando “sobrevivir” o podemos aprovechar este tiempo para hacer algo radicalmente transformador. Si tomamos la segunda, nos daremos cuenta de que este reset colectivo es una oportunidad para algo a lo que no estamos acostumbrados en nuestra cultura: mirar dentro de nosotros.

Cada vez son más las personas que durante algún momento del año se toman unos días para separarse de su día a día, encontrarse consigo mismas y examinar su vida desde a fuera, para luego realizar los ajustes necesarios y volver a la misma alineados con aquello que les da sentido.

De acuerdo, este tiempo que tenemos delante es un retiro forzado, y sin embargo, como en cualquier circunstancia que nos toque vivir, podemos alinearnos con aquello que nos ofrece la vida, aprender de ello y crecer… o desaprovecharlo.

Estoy convencida de que para crecer necesitamos un propósito, una orientación. No nos desarrollamos por el simple hecho de quererlo. Según el psicólogo y superviviente de los campos de exterminio nazis Viktor Frankl, “lo que el hombre necesita no es un estado sin tensión, sino más bien un esfuerzo y una lucha hacia un objetivo merecedor de él”.

En este artículo te animo a aprovechar los días que tienes ante ti, el espacio y tiempo que te han sido dados, para examinar tu vida. Para hacerlo te propongo el sencillo marco de la matriz integral del filósofo Ken Wilber. Expresa que toda realidad se compone de cuatro dimensiones: interior individual, interior colectiva, exterior individual y exterior colectiva. Para cada dimensión te propongo preguntas clave para que puedas examinarla.

Para iniciarte en esta tarea te invito a considerar tu vida, como la vida de otra persona. Para ello, te animo a mantener una doble conciencia. La primera es la de siempre, la de sentirte tu mismo como estás habituado. La segunda consiste en desarrollar un testigo dentro de ti. Una dimensión tuya que te observa y se da cuenta de lo que te pasa, de lo que haces, de lo que sientes y de cómo reaccionas a ello. Sin juzgar, ni opinar, solamente observando.

El proceso consiste en dedicar un par de días a cada dimensión, respondiendo las preguntas que comparto en tu libreta. Verás que las preguntas están escritas en tercera persona, pues quiero que examines tu vida como si fuese la vida de un personaje de una película o de una novela.

Responde a las preguntas fijándote en el personaje y también en la película. ¿Se trata de una película de Almodóvar, George Lucas o de las hermanas Wachowski?

Esta dimensión de tu vida la conforma todo aquello interior e invisible: tus intenciones, tu propósito vital, tus creencias, tus ambiciones, tus planes, tu estado de ánimo, tus emociones, etcétera.

• ¿Cuál es el propósito vital de esta persona?

• ¿Cuál es su visión para dentro de un año? ¿Dónde le gustaría estar?

• ¿Qué creencias o formas de pensar le mueven?

• ¿Qué emociones y estados de ánimo más comunes le acompañan?

Esta dimensión de tu vida la conforman tu cuerpo y las acciones que realizas. Es aquello visible y tangible.

• ¿Qué está intentando hacer o conseguir esta persona?

• ¿Cuál es el estado de su cuerpo (energizado, cansado, desconectado…)?

• ¿De qué forma cuida su cuerpo?

• ¿Qué prácticas realiza (tradiciones, deporte, aficiones, actividades culturales…)?

• ¿Qué acciones le funcionan, le acercan a su propósito? ¿Cuáles le alejan?

Esta dimensión la conforman tus relaciones, los acuerdos que existen en ellas, y la calidad de las mismas.

• ¿Qué tipo de relaciones tiene esta persona?

• ¿Qué le facilitan ser y hacer?

• ¿Qué dificultades le crean?

• ¿A qué comunidades pertenece? ¿Qué impacto tienen en él o ella?

Esta dimensión la representan los espacios, la organización del tiempo, recursos y sistemas que están presentes en tu vida.

• ¿Cómo es el espacio en el que vive, trabaja y se relaciona esta persona?

• ¿Hasta qué punto está expuesta a la naturaleza?

• ¿Existe belleza en su entorno?

• ¿Cuál es el rol de la tecnología en la vida de esta persona?

• ¿Qué impacto tienen los horarios?

• ¿Con qué recursos materiales cuenta para desarrollar su propósito?

Cuando termines, en una semana, el siguiente paso consiste en reexaminar las respuestas releyéndolas y preguntarte. ¿Qué tiene esta persona que dejar de hacer, y qué puede empezar a hacer para vivir y dedicarse más plenamente a su propósito vital, a aquello que le da sentido?

Al hacerlo deseo que encuentres todas las respuestas que necesites. Ah, y lo más importante: que hagas algo con ellas.