¿Qué son y cómo funcionan las vacunas en nuestro cuerpo?

La rápida expansión de la enfermedad causada por el nuevo coronavirus (COVID-19) ha llevado a expertos de todas las partes del mundo a buscar a contrarreloj una vacuna efectiva contra el brote de coronavirus.

Este martes el Ministerio de Defensa de China ha asegurado en un comunicado haber desarrollado «con éxito» una vacuna contra este virus y ya han autorizado las pruebas en seres humanos. La vacuna ha sido creada por un equipo de investigación liderado por la conocida epidemióloga, Chen Wei. Además, señalan, está preparada para una «producción a gran escala, segura y efectiva».

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como vacuna a «cualquier preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos». Las vacunas, por tanto, se utilizan para reforzar el sistema inmunológico y activar la producción de defensas de los pacientes ante enfermedades que pueden llegar a ser graves o incluso mortales.

En este sentido, desde la Asociación Española de Vacunología señalan que las vacunas son productos biológicos compuestos por «microorganismos muertos» o inactivos (partes de ellos) que se administran para prevenir el riesgo de enfermedades infecciosas.

Las vacunas «enseñan» al organismo, concretamente al sistema inmunológico, cómo defenderse cuando microorganismos (como bacterias o virus) lo invadan. Respecto a su funcionamiento, estas recrean la enfermedad pero sin producir la infección por lo que estimulan al sistema inmunitario para que sea capaz de activar defensas si el cuerpo se contagia con ese mismo patógeno.

El microorganismo que se inserta con la vacuna está prácticamente muerto o muy atenuado por lo que no es considerado un peligro, pero es suficiente para que el sistema inmune se active generando anticuerpos. De esta manera el organismo adquiere una memoria inmunitaria contra ese microorganismo concreto.

La cantidad de microorganismos (virus, bacterias…) que tienen las vacunas es mínima y son muy seguras. Una vez que el sistema inmunológico (al tener memoria) reconoce ese microorganismo lo ataca para eliminarlo.

De acuerdo con MedlinePlus, actualmente existen cuatro tipos diferentes de vacunas:

La OMS afirma que las vacunas son seguras ya que para su aprobación son sometidas a pruebas rigurosas «a lo largo de las diferentes fases de los ensayos clínicos y siguen siendo evaluadas regularmente una vez comercializadas».

La mayoría de efectos adversos tras la vacunación son leves y es «mucho más fácil padecer lesiones graves por una enfermedad prevenible mediante vacunación que por una vacuna. Los beneficios de la vacunación superan largamente a los riesgos».