¿Coronavirus o alergia? Cómo distinguir los síntomas

La Sociedad Catalana de Alergia e Inmunología Clínica (SCAIC) ha advertido de que ahora que empieza la época de alergias primaverales, sobre todo al polen, no deben confundirse los síntomas con los del Síndrome Respiratorio Agudo Severo que causa el coronavirus, aunque puedan resultar similares. Por ello, la SCAIC ha aclarado algunos conceptos:

Los principales síntomas descritos en una infección por coronavirus son fiebre (88,7-91,7 % de los pacientes), tos seca (67,8-75 %), que puede llegar a irritar la faringe ocasionando faringitis, cansancio (75 %) y dificultad para respirar, a veces acompañada de sensación de opresión torácica. Los síntomas gastrointestinales, aunque no son tan frecuentes, también pueden aparecer.

En el caso de que los síntomas respiratorios sean ocasionados por patología alérgica, raramente aparece fiebre ni síntomas gastrointestinales y predominarán la mucosidad y la congestión nasal, mucho menos frecuentes en el caso del COVID-19. Los pacientes alérgicos al polen, especialmente al de la parietaria, pueden tener prurito (no dolor) en el paladar o en la garganta.

Las principales enfermedades asociadas a esta infección parece que serían la hipertensión arterial (30 %), la diabetes mellitus (12,1 %), las enfermedades cardiovasculares o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (en menor frecuencia 1,4 %). Por tanto, de momento no se ha demostrado que las enfermedades alérgicas y el asma sean factores de riesgo para padecer la infección por SARS-CoV-2.

Durante el brote de SARS en Singapur o Hong Kong no se observó un aumento de las reagudizaciones de asma. Esto se atribuyó a los cambios en el estilo de vida de las personas asmáticas: cierre de escuelas, medidas de prevención, uso de mascarillas, etc. Ahora bien, como las infecciones respiratorias, especialmente las víricas, pueden ser desencadenantes de crisis de asma, hay que extremar las medidas de prevención. Es muy importante no descuidar el tratamiento antiasmático de base para que el asma esté bien controlada.

Si bien la mayoría de virus, incluyendo algunos tipos de coronavirus, frenan su actividad cuando las temperaturas aumentan, en el caso del COVID-19 no se tienen aún evidencias de este hecho, ya que en países como Singapur se han registrado casos aunque hubo temperaturas y humedad altas.