Madre, embarazada y contagiada de Covid-19 aislada en casa: «Lo más duro es no poder abrazar ni consolar a mi hija»

Si pasar el confinamiento en casa y con buen estado de salud ya es duro, mucho más cuando eres uno de los casi 20.000 (hasta este viernes) contagiados por Covid-19 que hay en España. Y si además, estás embarazada y tienes otra hija que no llega a los dos años de edad, por lo que has de permanecer aislada entre las cuatro paredes de una habitación de la casa, mucho más. Este es el caso de A. C., una madrileña de 38 años que lleva ya una semana en la cama con coronavirus.

«Lo más duro es no poder tener contacto físico con mi hija, verla a través del cristal de la puerta de la habitación en la que estoy aislada, escucharla llorar o que me reclama y no poder consolarla», cuenta al otro lado del teléfono.

Durante estos días, su marido, consultor en una multinacional, comenzó teletrabajando y ocupándose de la pequeña y de las tareas domésticas. «Es muy complicado, tiene que ir al médico a realizar mis gestiones y a la compra él solo con la niña, exponiéndose los dos. Menos mal que desde este jueves ya le han concedido la baja laboral«.

Esta trabajadora del sector farmacéutico comenzó con la sintomatología del Covid-19 el jueves 12 de marzo. Después de varias llamadas al teléfono habilitado por la Comunidad de Madrid para atender los casos y las dudas de coronavirus, de varias conversaciones con el 112, servicio al que fue derivaba por estar en el primer trimestre de su segundo embarazo, y de hablar con la médica y enfermera de su centro de salud, este martes recibió la visita en casa de un médico.

El facultativo, protegido con bata, calzas, guantes, gafas y mascarilla, comprobó que su frecuencia respiratoria y nivel de oxígeno en sangre eran correctos y le recetó paracetamol y reposo. Ella es uno caso leve, aunque lleva más de una semana con dolor muscular, de cabeza, dificultad para respirar y cansancio. La fiebre ya pasó.

No le han hecho la prueba, pero según le indicó el médico que la visitó en su domicilio, está incluida en la lista de los ya casi 20.000 afectados en España por presentar la sintomatología. «Desde el día 11 de marzo el protocolo es así», le comentó igualmente su médica de familia por teléfono.

Durante la visita, el doctor le comentó la escasez de la ropa de protección que a la que los facultativos tienen que hacer frente estos días de gran estrés en el sector sanitario.

«Ahora ya lo veo como una cuenta atrás pero he pasado días muy duros en los que no podía ni levantarme de la cama, con 38 grados de fiebre estoy destrozada y no puedo ni hablar por teléfono ni estar delante de pantallas», explica A. C., que no tiene patologías previas. Aunque lo peor ya ha pasado, asegura que sigue cansándose por caminar apenas tres metros.

Esta joven, que asegura que tiene casos cerca de amigos con sus dos progenitores hospitalizados por coronavirus, cuenta los días para recuperarse y, posteriormente, guardar la cuarentena preventiva para no contagiar a nadie durante los siguientes 15 días. «Eso no está claro, mi doctora del centro de salud me ha dicho que la cuarentena se cuenta desde que comenzaron los síntomas, aunque también me ha advertido de que los protocolos cambian día a día».