¿Qué esperar de las primeras relaciones sexuales? Expectativas, miedos y algunos mitos que se deben desterrar

Las investigaciones más recientes sobre los hábitos sexuales de los adolescentes españoles son muy reveladoras. Según el estudio Relaciones afectivas y sexualidad en la adolescencia realizado por la Liga Española de la Educación, dos de cada cinco jóvenes de entre 14 y 18 años aseguran que ya han tenido relaciones sexuales: la tercera parte a los 15 años, un 9% de las chicas y un 18% de los chicos a los 13 años. Entre los que no se han iniciado aún en la sexualidad, el 65% confirma que es porque no han encontrado a la persona adecuada.

Cuatro de cada diez mencionan la curiosidad, el deseo de experimentar, la diversión y el disfrute entre los motivos para tener la primera relación sexual, aunque el 60 asegura que estar enamorado también lo justifica. Antes de la primera experiencia a casi la mitad (el 47%) le obsesiona el riesgo de embarazo, y al 37% ‘no hacerlo bien’. Solo un 15% afirma que les inquieta contraer alguna enfermedad de transmisión sexual y perder la virginidad.

La pareja también es un tema que les preocupa: más del 75% coincide en señalar que les importan las relaciones estables y para que éstas lo sean lo lo más importante es que el otro sea buena persona (70%). Sin embargo, el 73% piensa que hay relaciones de pareja entre jóvenes en las que existe violencia.

La edad más habitual para el primer noviazgo es a los doce años, según la cuarta parte de los adolescentes, aunque otra cuarta parte aún no ha tenido una relación de este tipo. De lo que esperan de las relaciones, un 63% de las chicas responden que felicidad y un 66% de los chicos que el sexo.

El informe también alerta de la vulnerabilidad de un sector de los adolescentes frente al uso de los métodos de protección: el 72% cree que es responsabilidad de la pareja por igual evitar los embarazos pero el 25% asegura no usar ningún método anticonceptivo.

Afrontar la primera relación sexual es un paso decisivo en la la vida de cualquier joven que debe vivirse y experimentarse con la mayor libertad. Por ello, los especialistas en sexualidad recomiendan tomar en cuenta una serie de consejos para prepararse y lograr sentirse lo más cómodo posible cuando llegue el momento:

Independientemente de lo que las personas de nuestro entorno hagan o dejen de hacer, la decisión de acosarse con alguien es solo de uno. Hay que decidirlo cuando uno se sienta completamente seguro. Si la relación es importante para ambas partes, la pareja sabrá entender que el otro necesite esperar. Acostarse con alguien sin estar preparado, hará que no se disfrute la experiencia o que se acabe lamentando la decisión.

Una de las mejores maneras para disfrutar de una relación sexual es protegerse para evitar un embarazo no deseado o una enfermedad de transmisión sexual. Aunque los nervios de la primera vez pueden llevar a cometer imprudencias conviene estar preparado de antemano y no olvidarse de utilizar un preservativo.

Ni con lo que nos han contado los amigos sobre sus experiencias, ni con lo que hemos visto en películas, series o publicidad, ni mostrar temor o vergüenza por como el otro percibirá nuestra imagen y apariencia. Si la persona con la que nos acostamos nos hace sentir que no estamos a la altura o nos juzga por nuestra apariencia física, quizás no sea la persona adecuada.

A pesar de los habituales nervios de la primera vez hay que intentar que el momento sea distendido y divertido para disfrutarlo al máximo. Si se escoge bien a la pareja y se tiene confianza con ella la mitad del camino está hecho. También ayuda mucho elegir un lugar agradable, donde nadie pueda molestar, añadir detalles bonitos como música o velas y potenciar el sentido del humor.

Estar pendiente de uno mismo pero también del otro. Preguntarle si está nervioso, si disfruta, si se siente inseguro por mostrarse desnudo o si desea llegar hasta el final. Que no falte una buena comunicación, es clave para que todo funcione mejor.

A veces es preferible tomarse su tiempo las primeras veces. Aprovechar esos momentos de intimidad para descubrir poco a poco el cuerpo del otro, besarse, acariciarse, masturbarse… El coito no debe ser el objetivo primordial.

La primera vez no se puede quedar embarazada. Falso, hay que utilizar métodos anticonceptivos siempre tanto para evitar embarazos no deseados como enfermedades de transmisión sexual.

La primera vez que se tiene sexo no es posible contagiarse de una ETS. Falso. Si no utilizamos preservativos o los utilizamos mal el riesgo de contraer una de estas enfermedades es muy alto.

La primera vez siempre duele a las mujeres. Falso. En ocasiones causa dolor y otras no. Depende de varios factores como la postura, la delicadeza de la pareja, la lubricación. Es recomendable, si hay nervios, utilizar algún lubricante y realizar posturas fáciles para la penetración como el misionero o la cuchara.

Al perder la virginidad las mujeres siempre sangran. Falso. Las mujeres vírgenes tienen una membrana dentro de la vagina que al romperse provoca un sangrado. En ocasiones, esa membrana o himen se rompe por otros factores previamente.

Las caderas aumentan de tamaño después de la primera relación sexual. Falso. El cuerpo de la mujer sufre modificaciones pero a raíz de la menstruación y otros cambios hormonales.

La primera vez es como en las películas. Falso. Las escenas de película son solo ficción, no hay que crear falsas expectativas tomándolas como referencia. Todo llegará.

La primera vez siempre se llega al orgasmo. No. Generalmente los nervios, la inexperiencia, el estar pendiente de mil detalles, el miedo… pueden impedir que se llegue. Hay que quitarle hierro al asunto, hacer el amor sin llegar al orgasmo también es maravilloso.