COVID-19 y niños en casa: qué hacer con ellos y qué decirles

El coronavirus es muy contagioso. Si un niño se infecta con este virus no parece que se ponga tan enfermo como un adulto. Los médicos a día de hoy trabajan para saber el porqué. Los niños que tienen COVID-19 se sienten un poco como si estuvieran resfriados, no va más allá en gran parte de los casos.

Esto supone una ventaja por un lado, pero un arma de doble filo por otro, ya que se ha constatado que los más pequeños de la casa representan uno de los principales vectores en la transmisión del virus, por lo que muchos pueden tenerlo o haberlo pasado y ser o haber sido transmisores de la enfermedad.

Por ello, y ante una situación de alarma como la que nos encontramos es fundamental estar bien informado y seguir las recomendaciones de salud de las principales fuentes oficiales, a las que Quirónsalud se suma. Frenar la expansión de este virus es responsabilidad de todos.

Así, desde el Ministerio de Sanidad aconsejan en primer lugar que se evite al máximo el contacto de los niños con la población de riesgo: aquellas personas mayores de 60 años, así como las personas con patologías crónicas o pluripatologías (hipertensión, diabetes mellitus, insuficiencia renal, enfermedades cardiovasculares, cáncer, EPOC entre otras), o bien las personas con inmunosupresión congénita o adquirida, así como la inducida por medicamentos.

Por otro lado, consideran que esta coyuntura representa una muy buena oportunidad para que los padres o cuidadores enseñen a sus niños unas buenas medidas de higiene que además les servirán para toda su vida.

«Como en todas las infecciones, para prevenirla lo más importante es lavarse bien y frecuentemente las manos con agua y jabón, y durante 20 segundos. Si toséis o estornudáis, tapaos la boca y la nariz con pañuelos desechables, o con la cara interna del codo, y después lavaos las manos y tirar el papel desechable a la basura», sostiene el ministerio, a la vez que ve conveniente hacerles ver a los más pequeños que deben evitar el tocarse estos días los ojos, la nariz, y la boca, ya que las manos facilitan la transmisión del ‘bichito’.

Asimismo, y dado que es vital que los padres sepan si su hijo está contagiado, se les debe hacer entender a los pequeños de la casa que es muy importante el comunicar a sus padres o cuidadores si se encuentran mal en algún momento. Aquí, contarles los principales síntomas del COVID-19 debe ser una de las tareas en las que pueden centrarse los adultos. Son fiebre, tos, y dificultad para respirar, remarcándoles que estos suelen ser leves.

Ahora bien, siempre hay que tener en cuenta que los niños se enteran de prácticamente todo, por no decir de todo, aunque pensemos que no. ¿Por qué llevan tantos días sin ir al cole y sin estar con sus amigos o salir a la calle?

Por eso, y para que sepan qué está sucediendo y por qué deben adoptar estas medidas de higiene básicas, puedes empezar por preguntarles qué es lo que saben. Debes responderles a todas sus preguntas de manera sencilla y con calma, sin alarmarles. Desde Sanidad aconsejan contarles que se trata de un virus que provoca infecciones respiratorias a las personas, y la mayoría de éstas tienen síntomas leves, como los de una gripe. A su vez, ve útil que se les explique a los niños la historia del coronavirus, un virus que se descubrió en China en diciembre de 2019, y hace poco que ha llegado a España.

Puedes explicarles también que muchos profesionales sanitarios están trabajando para entender mejor el virus y reducir así sus riesgos; y, por ejemplo, que se está investigando para encontrar una vacuna y los posibles medicamentos para curarla.