¿Cómo funcionan los purificadores de aire y qué tipo de partículas atrapan?

Un purificador de aire es un dispositivo que elimina los elementos contaminantes existentes en el ambiente. Estos agentes contaminantes pueden ser desde polvo o ácaros hasta humo de tabaco o polen.

En ocasiones, estos dispositivos son recomendados por los propios sanitarios, sobre todo, para aquellas personas que sufren algún tipo de enfermedad respiratoria a los que les conviene respirar un aire más limpio y libre de partículas contaminantes.

La función del purificador de aire es muy sencilla, ya que funciona como un ventilador, pero a la inversa. Según la web de Purificadores de Aire, dedicada a estos dispositivos, su función consiste únicamente en capturar el aire del ambiente que pasa a través de un potente filtro y carbón para atrapar las sustancias perjudiciales para devolver un aire más limpio.

Para el hogar y el uso doméstico, estos purificadores tienen unas dimensiones y una potencia inferiores a los purificadores que se emplean para uso industrial. Así, filtran alrededor de 200 o 300 m³ por cada obra.

Se recomienda su uso en los lugares donde la ventilación no es adecuada. También en lugares donde residan personas con problemas respiratorios, pero también cutáneos como, por ejemplo, la dermatitis atópica.

Además de para eliminar las sustancias nocivas del aire, los purificadores son capaces también de eliminar malos olores y agentes químicos como pueden ser los relacionados con productos de limpieza.

Así, se pueden usar tanto en la propia casa, como en el lugar de trabajo e, incluso, en los vehículos.