¿Por qué no deberías meter la olla o cazuela con comida directamente a la nevera?

A veces conservar los alimentos frescos o ya cocinados puede suponer un quebradero de cabeza: ¿Nevera o congelador? ¿Envueltos en papel transparente o en un táper? ¿Cuánto tiempo aguanta cada alimento?

Son muchas las opciones y hay que dedicar tiempo a guardar correctamente cada alimento, ya que de su conservación va a depender que después se puedan consumir en buenas condiciones y no perjudiquen a la salud.

La falta de tiempo hace que, en muchas ocasiones, se guarden los alimentos cocinados directamente en la olla o la cazuela donde se han cocinado, en lugar de sacarlos y meterlos en un recipiente de plástico bien tapado.

La razón por la que hay que evitar hacer esto es sencilla: las condiciones de conservación en la olla o en la cazuela no son las adecuadas. En el ambiente frío y húmedo de la nevera, los recipientes de aluminio, como las ollas, se acelera el proceso de oxidación que puede afectar a las propiedades de los alimentos. También los recipientes de acero son menos higiénicos por este motivo, ya que la humedad acelera esta oxidación.

La Organización de Consumidores y Usuarios da una serie de consejos a la hora de guardar y conservar los alimentos ya cocinados: