Equivalencias de dátiles para sustituir al azúcar en las recetas

El azúcar ha sido puesto en el punto de mira de numerosos estudios nutricionales sobre lo que es saludable y lo que no. Una dieta que presente un exceso de azúcar nunca lo será y, el problema de esto en la actualidad radica en el desconocimiento que se tiene de cuánto azúcar se consume al día, ya que no se suelen tener en cuenta los azúcares añadidos, por ejemplo, a los alimentos refinados.

Así, es una buena recomendación sustituir el azúcar por edulcorantes, eliminando poco a poco este componente de nuestra dieta. Los edulcorantes pueden ser artificiales o naturales y, aunque la mayoría de los edulcorantes bajos en calorías son de origen artificial, siempre es mejor usar los naturales, ya que aportan nutrientes esenciales.

Un buen sustituto del azúcar puede ser el azúcar de dátiles, que sirve como edulcorante natural. Aunque también presenta alto contenido en calorías, aporta nutrientes esenciales a la dieta como, por ejemplo, vitaminas y fibra, por lo que es una buena opción para sustituir el azúcar blanco en recetas y comidas.

El azúcar de dátiles se puede comprar directamente en el mercado, ya que este producto se obtiene de dátiles deshidratados y picados muy finamente para conseguir el resultado final parecido al azúcar común.

Sin embargo, en casa se puede preparar de forma rápida y muy sencilla una pasta de dátiles para sustituir al azúcar blanco. Para ello, solo es necesario quitar a los dátiles el hueso, para después triturarlos junto con agua, hasta que quede una pasta al gusto de espesura. Esta pasta podrá usarse para hacer bizcochos, galletas o, incluso, usarla para endulzar yogures naturales o productos similares.

Aunque en algunas recetas se recomienda, para hacer la equivalencia entre el azúcar normal y el azúcar de dátiles, sustituir una taza de azúcar blanco por una de azúcar de dátiles, hay otras que ven esta cantidad excesiva, ya que endulza más el de dátiles. Por ello, se recomienda usar solo dos terceras partes de la taza.

También se puede hacer la equivalencia sustituyendo una cucharada de azúcar blanco por una cucharada de pasta o sirope de dátiles. Sin embargo, estas equivalencias van a depender de los gustos de cada persona, así que lo mejor es ir probando la cantidad de azúcar o pasta de dátiles que a cada uno le parezca más adecuada para la receta, plato o aliemento.