¿Qué caracteriza a las pieles grasas? Rutinas caseras para equilibrar el rostro

Mantener una piel cuidada es esencial ya que nos protege de agentes externos y elementos como bacterias. La piel del rostro es, además, la más delicada y sensible ya que siempre está en contacto con el ambiente.

Por ello es importante que en tu rutina diaria incorpores actividades para el cuidado del cutis. En este sentido, ¿qué significa tener una piel grasa? ¿Cuáles son sus características?

En primer lugar, la piel grasa se traduce en una acumulación excesiva de sebo y se caracteriza por presentar un aspecto brillante, mayor espesor, poros dilatados y por la acumulación frecuente de espinillas o puntos negros.

El sebo, de acuerdo con el laboratorio dermatológico Bioderma, se trata de una «compleja mezcla de lípidos sintetizados bajo estimulación hormonal por las glándulas sebáceas presentes en la dermis. Contribuye en gran medida a la hidratación de la piel y aporta antioxidantes lipófilos a la superficie cutánea».

En el caso de las pieles grasas se produce lo que se conoce como «hiperseborrea», la producción excesiva de grasa por parte de la glándula sebácea. Este tipo de piel es bastante sensible y «tiende a la descamación en las zonas no seborreicas, la presencia de rojeces y las irritaciones. Como ventaja, se suele decir que el cutis graso envejece más tarde», señalan desde Pharmablog.

La piel grasa se puede presentar a cualquier edad, pero es más habitual durante la adolescencia debido a los cambios hormonales. Además del factor hereditario que incluye y es determinante, existen otro tipo de causas que dan lugar a la piel grasa como el estrés o la mala alimentación. El laboratorio Bioderma también hace mención a varios factores que desencadenan la producción excesiva de sebo:

Lo primero a tener en cuenta es la recomendación de la Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) sobre la piel grasa y acnéica, y su cuidado. Destacan que es «un error pensar que cuanto más se exfolie esta piel, mejores resultados se obtendrán».

En algunas ocasiones, señalan, podría tener «un efecto rebote y producir más grasas». Sin embargo, por norma general, las zonas centrales sí pueden recibir un producto exfoliante diariamente (a menos que tenga altas concentraciones químicas).

Algunas rutinas y recomendaciones que puedes seguir son las siguientes: