Síntomas del coronavirus: ¿son comunes las manifestaciones cutáneas en pacientes?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el nuevo coronavirus (COVID-19) puede afectar a diferentes personas que diversas maneras, siendo los síntomas más comunes fiebre, tos seca y cansancio. Otros síntomas que ha incluido la organización son: falta de aliento, achaques, dolor de garganta y, en menor porcentaje, diarrea, nauseas o secreción nasal.

Investigadores de todas partes del mundo están inmersos en el desarrollo de un tratamiento y una vacuna preventiva para la enfermedad, por eso son esenciales los estudios observacionales en los pacientes.

En este sentido, desde la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) resaltan dos estudios realizados en hospitales de China y de Italia sobre el desarrollo de manifestaciones cutáneas en pacientes con coronavirus.

El primer estudio, dirigido por el dermatólogo Sebastiano Recalcati, ha sido realizado por un equipo de dermatología del Hospital Alessandro Manzoni en Lecco (Lombardía, Italia).

«Fruto de ese trabajo, empezaron a detectar síntomas cutáneos que fueron registrando y que ahora han plasmado en este estudio que ya ha sido aceptado para publicación, aunque actualmente se encuentra en proceso de revisión, por lo que carecemos de datos», señalan desde la AEDV.

Concretamente, el estudio recogió datos de 88 pacientes y corroboró que 18 de ellos (20,4%) desarrollaron manifestaciones cutáneas (ocho durante el ingreso y 10 en el proceso de post-hospitalización).

«Estos problemas cutáneos iban desde rash eritematoso (14 pacientes), urticaria generalizada (tres pacientes) y vesículas tipo varicela (un paciente). La zona del tronco fue la parte más afectada. El picor era leve o no había y las lesiones se curaron en pocos días», añaden. No obstante, según los autores del estudio, no hubo correlación con la gravedad de la infección por SARS-CoV-2.

Por otra parte, otro estudio realizado por especialistas en dermatología del Third Affiliated Hospital de la Sun-Yat sen University, en Guangzhou (China) muestra más detalles de interés para médicos que atienden a pacientes con esta enfermedad.

Los autores del estudio destacan que, como es sabido, «algunas dermatosis infecciosas cursan con fiebre, por lo que habría que determinar si, en aquellos pacientes con fiebre y lesiones en la piel, la causa está en una neumonía por COVID-19 o en una enfermedad dermatológica independiente».

Dado que todavía no hay una medicación específica para tratar este virus, los expertos aseguran que «no fue infrecuente ver pacientes de COVID-19 con urticaria, vasculitis urticaria u otro tipo de lesiones cutáneas en las que hay que considerar la posibilidad de reacciones alérgicas causadas por fármacos».

Por otro lado, también señalan que la tensión emocional puede agravar las enfermedades dermatológicas en los pacientes que previamente han sido diagnosticados con dermatitis atópica, rosácea, eccema o neurodermatitis.

Estos trabajos son todavía incipientes y pendientes de revisión, aunque han sido aceptados para publicación y difundidos, pero «la cautela debe imperar», destacan desde la AEDV. La relación entre esta enfermedad y las reacciones dermatológicas requiere de una mayor investigación y análisis.

Por esta razón, un equipo de dermatólogos de diferentes hospitales españoles ha puesto en marcha el estudio COVID-Piel, aceptado por la Agencia Española del Medicamento, el registro de la plataforma europea ENCEPP y el Comité de Ética de la Investigación, y que cuenta con el apoyo de la Unidad de Investigación de la Fundación Piel Sana de la AEDV.

«El objetivo es categorizar la semiología cutánea y analizar su valor diagnóstico y pronóstico. Para ello nos hemos propuesto una recogida de datos a nivel nacional coincidiendo con la pandemia. Por este motivo, pedimos la colaboración de todos los dermatólogos interesados en participar y colaborar al mejor conocimiento de la infección por SARS-CoV-2 y sus manifestaciones clínicas”, explica una de las investigadoras, la doctora Cristina Galván, del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario de Móstoles en Madrid.