Fármacos a domicilio: ¿una solución tras el coronavirus?

La cuarentena derivada de la crisis sanitaria del coronavirus ha conllevado a tomar una serie de medidas para ofrecer soluciones a los pacientes más vulnerables que no pueden acudir a las farmacias o a los centros hospitalarios a por su medicación.

A pesar de que el envío de fármacos a domicilio no surge ahora, sino que se realizaba anteriormente, si que ha tomado una nueva magnitud con esta crisis que, además, puede servir de guía para procedimientos futuros.

En este sentido, con el objetivo de asegurar la continuidad en el tratamiento y como medida extraordinaria por la pandemia de la COVID-19, el Ministerio de Sanidad publicó el pasado 25 de marzo la Orden SND/293/2020. Dicha orden ministerial establece las condiciones de dispensación y administración de medicamentos en todo el ámbito del Sistema Nacional de Salud ante la emergencia sanitaria actual.

De esta manera, Sanidad autorizaba, el pasado 27 de marzo, el acuerdo alcanzado entre el Consejo General de Farmacéuticos y Cruz Roja para la entrega de fármacos a domicilio a personas vulnerables en todo el país.

De acuerdo con el comunicado emitido por Cruz Roja, la red está formada por un total de 22.071 farmacias y más de 200.000 voluntarios en todo el país que facilitarán la entrega domiciliaria de productos sanitarios y de salud a todas aquellas personas que no puedan acudir a la farmacia.

¿Quién puede beneficiarse de este servicio? Personas dependientes, pacientes en cuarentena, con problemas de movilidad, enfermos crónicos, personas con enfermedad respiratoria o cardiovascular, o diabéticos, entre otros.

¿Cómo es el procedimiento? Para llevar a cabo estas entregas domiciliarias se ha elaborado un protocolo de actuación que cumpla con todas las garantías de seguridad y salud. Las personas que quieran solicitar este servicio deberán comunicarse primero con la farmacia comunitaria y realizar su demanda. Después, el personal farmacéutico le solicitará los datos personales, dirección y teléfono de contacto.

En el caso de que el personal no pueda llevar los fármacos al domicilio, se pondrá en contacto con la Asamblea Provincial de Cruz Roja y una persona voluntaria acudirá al domicilio facilitado para hacer la entrega.

Por otra parte, la compañía de distribución de medicamentos, Cofares, ha puesto a disposición de las autonomías competentes en materia de sanidad una solución para evitar desplazamientos a los hospitales y posibles contagios, facilitando la medicación a pacientes crónicos y a los que requieren fármacos de ámbito hospitalario.

El objetivo es evitar el colapso en los hospitales y esta medida excepcional se dirige a dos grupos de población: a pacientes con patologías previas que requieren medicamentos de ámbito hospitalario y a personas con enfermedades crónicas.

En este punto, para el primer grupo de población, se plantean dos escenarios. Estos pacientes podrían recibir en sus domicilios los fármacos de uso hospitalario pausados y evitar las salidas al hospital (ya que muchos de ellos son pacientes inmunodeprimidos).

Aquellos que requieran medicamentos de diagnóstico hospitalario podrían disponer de los mismos en su farmacia habitual. Por otra parte, para los pacientes crónicos, Cofares se apoya en la farmacia comunitaria garantizando la entrega a domicilio.

Los distintos Gobiernos regionales están tomando medidas y procedimientos de actuación al respecto. La Comunidad de Madrid ha aprobado este domingo un protocolo de actuación para la entrega de medicamentos a domicilio por las oficinas de farmacia.

«Podrá beneficiarse de este servicio temporal cualquier persona que no pueda requerir de ayuda en su entorno y no pueda salir de su domicilio por problemas de movilidad, enfermedad aguda, crónicos, personas que por razones de edad o especial fragilidad sean más vulnerables al contagio o aquellas que se encuentren en situación de aislamiento».

Este servicio será gratuito y no supondrá coste adicional en el precio de los fármacos. Por otra parte, el pasado 30 de marzo la Comunidad de Madrid estableció «las medidas oportunas para garantizar la distribución de medicamentos de dispensación hospitalaria sin que tuvieran que ser entregados en las dependencias del hospital durante la vigencia del estado de alarma».

Esta nueva dimensión para la dispensación de fármacos en el domicilio puede ser un modelo para el futuro. De acuerdo a las declaraciones del jefe del Servicio de Farmacia del Hospital Clínico San Carlos, José Manuel Martínez Sesmero, al diario Redacción Médica, en este centro atienden a 8.000 pacientes externos. La experiencia de reparto «hasta ahora ha sido buena», señala.

Por ello, el experto asegura, en la entrevista al citado medio, que esta situación excepcional puede servir como “aprendizaje y mejora” para comprobar que otros modelos son posibles para el futuro.