Cinco valores que los niños están aprendiendo durante la cuarentena

Durante estos días de confinamiento, muchos han sido los padres que se han sorprendido por la actitud de los niños. A pesar de lo difícil que es la situación que estamos viviendo, los más jóvenes de los hogares están adquiriendo unos determinados valores y recuperando otros de los que se habían olvidado. Estos son los que presenta la Asociación Española de Pediatría (AEPAP).

El Covid-19 ha permitido a muchos padres teletrabajar y estar más tiempo en casa. La escuela también se ha trasladado al hogar. Todo esto ha hecho que la familia esté más cerca que nunca. Ahora, los niños pueden jugar más tiempo con sus padres o disfrutar, todos los días, de esas lecturas antes de dormir que les encantan y no siempre eran posibles.

La familia se convierte para los niños en un pilar fundamental. Por eso, conviene aprovechar este tiempo para conocerse mejor, desarrollar juntos la creatividad, permitirles a los niños que comuniquen lo que sienten y escucharlos…

Quedarse en casa, no ir a visitar a los abuelos, ver cómo los padres toman precauciones antes de salir a comprar… todo esto hace que los niños sean conscientes de lo importante que es respetar y, sobre todo, proteger a los más mayores. Algo de lo que, tal vez, hasta este instante no se habían dado cuenta.

Ser responsables es otro de los valores que los niños están aprendiendo durante esta cuarentena. Se dan cuenta de que las excusas como «si el otro no lo hace, yo tampoco» ahora ya no son válidas. Porque saben que hay muchas personas mayores y que, en estos momentos, las ayudan mucho quedándose en casa.

Puede ser interesante que los padres se ofrezcan a realizarle la compra a algún vecino que tenga una edad avanzada. Esto será un gran ejemplo para los niños. Así, serán más conscientes de esa responsabilidad que estarán adquiriendo.

Ir a pedir mascarillas a la farmacia y que no haya es un claro indicativo de que los recursos se agotan. Este es otro valor que están aprendiendo los niños durante el Estado de Alarma, lo que les puede ayudar a tomar nuevas acciones como no tirar la pasta de dientes cuando todavía se puede aprovechar algo más o no malgastar el papel higiénico utilizando más del que realmente se necesita.

La propia AEPAP exclama sorprendida que nunca han visto «tantos niños tosiendo en el brazo en vez de en la mano o al aire». Y es que la mejora de los hábitos de higiene es evidente. No solo por cambiar la forma de toser, ponerse guantes o utilizar mascarilla.

Lavarse las manos después de jugar, hacerlo tras tocar las bolsas de la compra o antes de comer ya no es una petición. Los niños lo hacen porque ahora ya son conscientes de esa responsabilidad individual anteriormente mencionada.

Todavía quedan algunas semanas por delante en la que los niños afianzarán todos estos valores. Pero, como indica la AEPAP, lo más valioso es dar ejemplo. Si los adultos son responsables, llevan a cabo los hábitos de higiene recomendados por el Ministerio de Salud y son generosos con los demás, sin duda, los niños repetirán lo que ven.