Un mundo sin Bill y Melinda

La política ficción, o historia alternativa, es un género minoritario pero poderoso. Recuerdo una novela de los primeros noventa, Fatherland, del periodista británico Robert Harris, que planteaba un mundo de gran realismo cuya única premisa ficticia era que Hitler hubiera ganado la guerra. Es una de las experiencias más turbadoras y desoladoras que he tenido como lector, y no la releería ni por un millón de libras esterlinas. ¿Qué habría pasado si los mejores cerebros científicos del mundo se hubieran apuntado a la Alemania nazi en lugar de salir pitando de allí? Que la bomba atómica ha…