¿Cuántos tipos de cefalea existen, qué síntomas tienen y cómo se tratan?

La cefalea es una de los dolores de cabeza más comunes, pues «más del 90% de la población ha sufrido en alguna ocasión algún episodio de cefalea», según indican los datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Por esta razón, el día 19 de abril celebramos el Día Nacional de la Cefalea.

De hecho, la SEN afirma que «hasta un 46% de la población presenta algún tipo de cefalea de forma activa». Una cifra importante que hace que sea necesario prestar una mayor atención a este dolor de cabeza y sus síntomas.

Existen hasta tres tipos de cefaleas cuyas causas y sintomatología son distintas: cefalea primaria, cefalea secundaria y cefalea crónica. Identificarlas adecuadamente es fundamental para tratarlas lo antes posible.

La cefalea primaria se caracteriza porque «el dolor es el único y principal síntoma», explica la doctora Sonia Santos, coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la SEN. Es la más frecuente y dentro de ella hay tres tipos muy comunes: la cefalea tensional, la cefalea en racimos y la migraña.

En cambio, la cefalea secundaria es un síntoma secundario de otra enfermedad. Por ejemplo, este tipo de dolor de cabeza puede surgir cuando hay deshidratación, porque se rechinan los dientes por la noche (bruxismo) o debido a ataques de pánico o ansiedad.

Por último, está la cefalea crónica que se identifica cuando un paciente «experimenta dolor de cabeza más de 15 días al mes (aunque en muchos casos llega a ser diario)», según señala la SEN. Además, también afirma que hasta «un 5% de la población sufre cefalea de forma crónica».

A pesar de que las cefaleas pueden estar relacionadas con el estrés u otras razones, la SEN indica que «entre un 1 y un 2% de la población sufre cefalea por abuso de medicación». Para evitar esto, conviene no automedicarse y seguir siempre las instrucciones del médico sobre el tiempo y las dosis que se deben tomar, y en qué circunstancias.

La cefalea que aparece por abusar de medicamentos puede convertirse en crónica. Esta no mejorará hasta que se tomen medidas para tomar los fármacos de una forma responsable y adecuada.

Por lo general, las cefaleas suelen tratarse con analgésicos de venta libre que ayudan a reducir el dolor y las molestias. No obstante, los pacientes de migraña, sobre todo, a veces necesitan otro tipo de fármacos específicos para tratar el dolor (triptanes, antieméticos, etc.).

Sin embargo, en el caso de las cefaleas tensionales, los ejercicios de relajación pueden ser una solución que también resulte eficaz. Si el problema es el bruxismo, el uso de una férula puede reducir la aparición del dolor. Asimismo, si las cefaleas están causadas por no beber el agua suficiente, conviene poner una alarma programable en el móvil que sirva de recordatorio.

Para realizar un diagnóstico certero, los médicos analizarán si hay antecedentes familiares con cefalea, problemas de apnea del sueño u otras circunstancias que pueden ser detonantes de este dolor de cabeza. En algunos casos, puede que se recomiende hacer una exploración neurológica.

Desde la SEN recomiendan que los pacientes que presenten cefaleas recurrentes e incapacitantes, a pesar de estar en tratamiento, sean derivados a una consulta de neurología. De esta forma, se podrá identificar mejor dónde está el problema y tratarlo para evitar que la cefalea afecte a su calidad de vida.