Síndrome Visual Informático: qué es, prevención y cuidados

El teletrabajo se ha convertido en una opción para muchos empleados y autónomos durante el confinamiento. Sin embargo, pasar demasiadas horas delante del ordenador puede provocar el Síndrome Visual Informático. Una enfermedad que afecta a los ojos y que, afortunadamente, se puede prevenir.

¿Cómo se detecta el Síndrome Visual Informático? Según el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO) los síntomas son visión borrosa, lagrimeo y fotofobia a la luz intensa. Pero, también puede manifestarse en forma de rigidez en los hombros, molestias en el cuello o las muñecas y cefaleas.

Lo positivo, según el CGCOO, es que «se trata de un trastorno subsanable y transitorio». Por esta razón, han propuesto diferentes consejos de prevención y cuidado para prevenir que este síndrome aparezca durante el confinamiento y que la sintomatología cause malestar, además de restar productividad.

El primero de los consejos es seguir la regla 20-20-20 que consiste en apartar la mirada de la pantalla del ordenador, al menos, durante 20 segundos y enfocar un punto fijo en la distancia. Por ejemplo, mirar a través de la ventana algún objeto que esté aproximadamente a unos seis metros de distancia. Esto permite relajar la mirada y darle un breve descanso a los ojos para seguir trabajando.

El segundo de los consejos es practicar algunos ejercicios oculares durante este descanso. Los que proponen los expertos del CGCOO son los siguientes:

El tercero es mantener una buena distancia que entre los ojos y la pantalla del ordenador. Lo adecuado es «situarse a una distancia entre 50 y 60 centímetros y a una altura similar a la de los ojos o ligeramente más baja», señalan los expertos. Esto «es especialmente relevante para los miopes […] porque nuestros ojos nos convierten en especialistas a esa distancia», apuntan.

Además de los consejos mencionados, existen algunos cuidados muy sencillos que ayudan a proteger los ojos durante este confinamiento. Uno de ellos es utilizar un humidificador en el lugar de trabajo para evitar la sequedad ocular, otro de los síntomas del Síndrome Visual Informático.

También, desde el CGCOO recomiendan parpadear varias veces. De esta manera, los ojos se lubrican, ya que en caso contrario «si reducimos la frecuencia del parpadeo lo vamos a notar porque nuestra córnea […] tratará de oxigenarse provocando lagrimeo y recurriendo a los vasos sanguíneos que hay en su periferia. La consecuencia inmediata será un ojo enrojecido».

Reducir el brillo de la pantalla es otra forma de cuidar la vista, pues así se evita la sobreestimulación. Lo mismo sucede con el contraste de la pantalla que no debe ser excesivo. Además, conviene apostar por los colores blancos y mates que reducen los reflejos y permiten trabajar delante del ordenador cómodamente.

En aquellas circunstancias en las que se teletrabaje por la noche o por la tarde cuando hay menos luz, lo que provoca una sobreestimulación y un déficit en la visión periférica, desde el CGCOO dicen que «lo ideal es tratar de evitarlo, pero si no es posible convendría reducir el contraste».

Poner en práctica estos consejos permitirá reducir las probabilidades de sufrir el Síndrome Visual Informático y adoptar nuevos hábitos que permitan hacer un buen uso de los dispositivos electrónicos. Pero, sobre todo, proteger la visión.