¿Son las agujetas un indicador de un ejercicio bien hecho?

No hacer ejercicio físico durante semanas o intensificar el entrenamiento provocará, inevitablemente, agujetas. Estas molestias se irán intensificando en los próximos días hasta desaparecer. Pero ¿esto es un indicador de un trabajo bien hecho o significa todo lo contrario?

La respuesta a esta pregunta es «depende». El doctor Vicente de la Varga, director del Centro Avanzado de Medicina Deportiva (CAMDE), afirma que «con el inicio de una actividad nueva es normal tener agujetas». Lo mismo ocurre si aumentamos los kilos que levantamos con las pesas o añadimos más repeticiones a un ejercicio. Será inevitable sentir algo de dolor.

Las agujetas aparecen cuando se producen pequeñas roturas de fibras derivadas del ejercicio físico. Cuanta más intensidad añadamos a nuestro entrenamiento, estas roturas serán mayores, lo que influirá en el dolor que notaremos a posteriori. Las agujetas las empezaremos a notar al siguiente día.

¿Cuánto suelen durar estas molestias? Aproximadamente, dos días. Sin embargo, si llevábamos semanas o meses sin realizar ningún tipo de actividad física y hemos empezado con el mismo entrenamiento, la misma carga y el mismo nivel que la última vez que hicimos algo de ejercicio, las molestias pueden prolongarse más tiempo.

Aunque las agujetas son normales, esto no quiere decir que todas sean un indicativo de que se ha realizado un buen entrenamiento. Si hemos hecho ejercicio levantando más peso del que podríamos corremos el riesgo tener graves molestias al caminar o levantar los brazos al día siguiente.

Cuando esto sucede, seguir con el entrenamiento no es posible. De hecho, aunque lo intentemos el dolor solo irá en aumento impidiéndonos tener un buen rendimiento deportivo. Como indica el doctor Vicente de la Varga, «realizar ejercicio al día siguiente solo agravará la situación».

Por lo tanto, es mejor descansar hasta que el cuerpo esté preparado para entrenar de nuevo. Eso sí, no debemos volver a caer en el error de hacerlo de esta forma para evitar tener que reposar, obligatoriamente, los próximos días.

Existen formas de reducir el dolor de las agujetas, no de prevenirlas. Como apunta Go Fit Físico, «con el tiempo nuestro cuerpo se acostumbrará». Si hacemos sentadillas, pero tras unas semanas no añadimos peso (ya sea con barra o mancuernas) no notaremos ninguna molestia y sentiremos que no estamos avanzando con nuestro entrenamiento.

Esto no quiere decir que haya que intensificar el entrenamiento de inmediato. Lo mejor es que sea progresivo. Desde CAMDE nos indican cuáles son los consejos que pueden ayudar a tener agujetas con un dolor moderado:

Sentir agujetas es natural. Significa que estamos trabajando nuestros músculos, que avanzamos y que, cuando el cuerpo se acostumbre al entrenamiento actual, podemos incluir nuevos ejercicios o mayor peso que nos ayuden a seguir progresando según nuestros objetivos (perder peso, tonificar, ganar masa muscular, etc.). Para conseguirlos, debemos ser constantes.

Por eso, nos conviene realizar un entrenamiento progresivo. Pues no vamos a ver resultados en un solo día, tampoco en una semana. Es la paciencia, la constancia y la disciplina las claves para alcanzar nuestras metas.