La inmunidad tras pasar el coronavirus: un ‘billete’ que podría proteger durante «cuatro o cinco años»

Una de las preguntas que más ronda la cabeza de ciudadanos y expertos que luchan contra el nuevo coronavirus, causante de la Covid-19, que hasta este martes ya ha contagiado a casi 2,5 millones y ha matado a más de 170.000 personas en todo el mundo, es si haber superado la enfermedad induce inmunidad frente a nuevas reinfecciones. La inmunidad, entendida como un mecanismo de defensa del organismo, será un criterio clave -pero no suficiente- para comenzar el levantamiento de las restricciones de movilidad y para afrontar futuros nuevos brotes de la pandemia.

Por la evidencia científica disponible hasta el momento (hace apenas cuatro meses que apareció el virus), el consenso entre los investigadores apunta a que todavía no se puede responder a esta pregunta.

«Se sabe que la enfermedad induce anticuerpos y hay acuerdo en que es protectora pero tenemos que aprender más en los próximos meses. Se supone que nos puede durar cuatro o cinco años y que nos protegerá para no tener reinfecciones», ha declarado a 20minutos el presidente de la Sociedad Española de Epidemiología, Pere Godoy.

Al otro lado del teléfono y entre reunión y reunión de su apretada agenda, Godoy explica a este periódico que «aunque hay algún caso anecdótico en el que se ha vuelto a detectar la enfermedad una vez superada, de forma general genera anticuerpos y un nivel alto de protección» para un periodo de entre cuatro y cinco años. Si bien recalca que esta es una «línea investigación que puede ver novedades en el futuro».

Mientras los laboratorios corren para conseguir la vacuna contra la Covid-19, el Gobierno quiere conocer el nivel de inmunidad de grupo (aceptado entre un 50 y un 60%) de la población española y por ello va a realizar un estudio de seroprevalencia en el que se va a realizar varios test de anticuerpos a 62.000 personas. Sus resultados mostrarán el alcance de la epidemia en España. Esta foto marcará la estrategia epidemiológica a seguir durante las próximas semanas y meses. De ella dependerán cuándo y cómo empiecen a adoptarse las medidas de la desescalada, así como la forma de encarar nuevos brotes.

Sin embargo, esta radiografía no será «suficiente». Así lo ha reconocido el director del Centro de Coordinación de Emergencias y Alertas Sanitarias, Fernando Simón, que este martes ha explicado que para que el nivel de inmunidad de grupo sea un dato «suficiente sobre el que basar el tránsito a nuevas fases, tendríamos que tener niveles de inmunidad muy altos«. Algo que no esperan los expertos. «El estudio de seroprevalencia nos dará los valores reales del número de personas infectadas y, por lo tanto, que pueden o podrían estar inmunes, pero lo cierto es que el porcentaje que esperamos no es tan alto como para ser un valor único» sobre el que basar la desescalada.

Coincide en este aspecto el presidente de la SEE, que opina que la muestra del estudio de seroprevalencia es «ambiciosa» por la «heterogeneridad» de la transmisión registrada en España, pero estima que el porcentaje de personas que han pasado la enfermedad en España «no será muy alto».

Preguntado también por la inmunidad que confiere haberse infectado ya de Covid-19, el presidente de la Sociedad Española de Virología, Albert Bosch, reconoce que «es un poco complicado responder porque es pronto para conocer la duración de la respuesta inmune protectora». Prudente como todo científico, se limita a afirmar que «al menos sabemos que hay una respuesta inmune, pero no sabemos cuánto tiempo va a proteger«. «El coronavirus del resfriado (OC43) genera una respuesta inmune de corta duración (tres meses), pero esto es después de una larga coevolución con nosotros. El SARS-CoV-2 acaba de aparecer, por lo que todavía no conocemos estos detalles«, explica.

El Doctor en Inmunología y periodista Javier Yanes agrega por su parte que la inmunidad no es un concepto binario. «No es como estar embarazada, que es sí o no. La inmunidad frente al nuevo coronavirus «puede ser parcial, temporal, mayor o menor» en cada persona. La respuesta, dice, no será ni sí ni no sino intermedia. «Unas personas serán más inmunes que otras, a unas les durará más tiempo que a otras, en algunas posiblemente no genere nada de inmunidad. Depende de factores que todavía no se conocen bien».

Yanes señala que será importante «llegar a saber el patrón de inmunidad, en qué personas protege más y por qué, en qué personas menos y durante menos tiempo. Lo más importante será saber qué tipo de perfiles desarrollan qué tipo de inmunidad«, recalca.

Cuenta el científico que «están ocurriendo cosas bastantes raras». En EE UU, por ejemplo, han visto casos en los que han observado lo que se conoce como respuesta de memoria, como si hubieran estado expuestos al virus antes de que existiera. Esto podría deberse a que los pacientes habrían generado inmunidad tras superar anteriores coronavirus -que causan resfriados y que cogemos sin darnos cuenta- y hubieran creado respuesta inmunitaria que, en cierto modo, les haya hecho reaccionar contra el actual SARS-CoV-2.

«Es un virus traicionero que está dando muchas sorpresas. Va a ser difícil» saber qué inmunidad confiere, concluye Yanes.

Por el momento, «todo es especulativo» y basado en el conocimiento de otros coronavirus ya estudiados. Así lo advierte el catedrático en Microbiología de la Universidad Complutense de Madrid, Víctor Jiménez Cid, que se declara optimista y apunta: «La ciencia piensa y espera que genere inmunidad durante al menos unos pocos años. Dentro de semanas o meses tendremos confirmación definitiva de que se generan los anticuerpos de forma general en toda la población y sabremos el nivel de protección que proporcionan».

Esta hipótesis, que la OMS no ha querido confirmar puesto que todavía no dispone de evidencia científica al respecto, es «esencial» porque en ella se basa la apuesta por la realización masiva de test de anticuerpos como una las estrategias epidemiológicas para luchar contra el virus a corto y medio plazo. «Si se usan test de anticuerpos es porque se espera que se genere inmunidad. Sería muy raro que no fuera así, puesto que ocurre en casi todas las infecciones virales», asegura el divulgador.

El también miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Microbiología, que recuerda que la memoria inmunológica sí se investigó con el SARS y que se halló una respuesta en aquellos que lo pasaron al cabo de al menos tres años, resalta igualmente que las investigaciones sobre este nuevo coronavirus están en curso. «Aunque los estudios están en revisión, científicos chinos han inoculado el virus en macacos y han observado que generan inmunidad. Otros estudios realizados en China durante el pico allí han revelado que el 100% de los pacientes estudiados tenían anticuerpos 20 días después del inicio de los síntomas. La respuesta inmunitaria varía mucho entre unas personas y otras. Se espera, pero no está demostrado, que los jóvenes desarrollen una memoria inmunológica más eficaz que los mayores«.

Sobre la vacuna, que no se espera para antes de la primavera de 2021 -«y las mejores probablemente tarden más»-, Cid añade: «Otra preocupación es que el virus mute. Los más optimistas creemos que la vacuna estará antes de que al virus le dé tiempo a mutar, pero no lo sabemos. Puede haber mutado sus antígenos ya o puede que no los mute nunca». En cualquier caso, prosigue, «es poco probable que este tipo de virus mute a corto plazo como para que los anticuerpos que generamos no lo reconozcan, como ocurre con el de la gripe. No esperamos que pase».