¿Por qué no deberías limarte las uñas de un lado a otro?

Limarse las uñas es uno de los pasos fundamentales a la hora de cuidar las uñas. Tanto para quien le guste lucirlas largas, como para quienes se las suelen cortar más frecuentemente, limarse las uñas es un gesto rápido que puede ayudar a darles forma, evitar que queden picos o desniveles y, además, crecerán más fortalecidas.

Sin embargo, aunque es una práctica sencilla sin (casi) ningún misterio, es conveniente seguir una serie de recomendaciones para que el resultado sea el esperado y se evite romper las uñas o que crezcan poco fortalecidas.

La mayoría de la gente, por lo general, se lima las uñas de forma horizontal y de un lado a otro, sin separar en ningún momento la lima de la uña. Esto es un error. Las manicuristas, cuando liman las uñas lo hacen de forma horizontal, pero solo hacia un lado, siempre en el mismo sentido.

El motivo por el que no hay que limar las uñas de un lado a otro es porque al hacerlo las uñas se quedan de forma muy dispar, contribuyendo a que estas pierdan fuerza y, de esta manera, es más fácil que se rompan

Así, la forma correcta de limarlas es empezar por un costado de la uña, por ejemplo, el lado derecho, y limar hacia el lado izquierdo. Una vez en el lado izquierdo, hay que levantar la lima y volver a empezar desde el lado derecho, sin hacer el recorrido del lado izquierdo al derecho, es decir, siempre limar en horizontal hacia la misma dirección.

Además de este consejo, hay que tener en cuenta que las uñas tienen que estar bien limpias, intentar no usar esmaltes de poca calidad, no cortar la cutícula para evitar infecciones y evitar mordérselas para que no se debiliten.