¿Cuáles son las diferencias entre tener el síndrome del ovario poliquístico y tener ovario poliquístico?

El síndrome del ovario poliquístico (SOP) y ovario poliquístico (O.P.) son dos diagnósticos distintos entre sí. De hecho, aunque parezcan semejantes, la forma en la que se manifiestan no es igual. Ni siquiera comparten el mismo origen. Por eso, conviene conocer sus diferencias.

La primera de las diferencias está en el origen que, como indica la Asociación Española Síndrome de Ovarios Poliquísticos (AESOPSPAIN), «los O.P. tienen origen ginecológico, y el SOP tiene origen endocrinológico (hormonal), lo cual implica una diferencia fundamental, dado que los tratamientos son diferentes«.

Asimismo, trata los ovarios poliquísticos como un «diagnóstico ecográfico que puede acompañarse o no de sintomatología». Las mujeres no saben que tienen ovarios poliquísticos hasta que acuden al ginecólogo. En cambio, con el Síndrome de Ovarios Poliquísticos sí se presenta una sintomatología clara y evidente que es motivo de consulta.

El Síndrome de ovario poliquístico se caracteriza por la siguiente tríada: obesidad, anovulación y ehiperandrogenismo, tal y como indica la AESOPSPAIN. La presencia de vello en la cara o el tórax, la ausencia de ovulación y la obesidad son factores que suelen estar presentes cuando se diagnostica este síndrome.

Debido a esto, las mujeres con SOP suelen tener problemas para concebir. Además, deben someterse a un tratamiento hormonal que pueda regular la aparición de vello y la menstruación, por eso, se combina tanto la ayuda de un ginecólogo como de un endocrino.

Por otro lado, las mujeres diagnosticadas con ovarios poliquísticos no tienen síntomas. Solamente en la consulta de ginecología se pueden distinguir los folículos de 10 milímetros presentes en los ovarios y que superan en número a los que habría en unos ovarios normales. Pero, esto no quiere decir que se tengan quistes en los ovarios, como advierte la AESOPSPAIN.

En el caso del O.P., no afecta a la reproducción. No obstante, puede existir alguna «pequeña dificultad de ovulación» que se resuelve sin problemas o, en casos menos frecuentes, «estos ovarios poliquísticos van a producir óvulos de mala calidad». En este tratamiento solo interviene la ayuda ginecológica.

El embarazo múltiple puede ocurrir cuando una mujer con ovarios poliquísticos se somete a una técnica de reproducción asistida. Aunque este diagnóstico no repercute en la fertilidad, pueden existir otros factores ajenos que sí lo hagan.

El motivo por el que se puede producir un embarazo múltiple, incluso con dosis bajas de medicación, está en la hiperestimulación ovárica. Pues, como expone la AESOPSPAIN, «las mujeres con ovarios poliquísticos, especialmente si son jóvenes, tienen una tendencia a responder de forma elevada a la medicación».

Anteriormente, mencionamos que el Síndrome de ovario poliquístico provoca algunos síntomas que son motivo de consulta médica. No obstante, existe una consecuencia a medio y largo plazo a la que conviene prestar atención.

Como indica la AESOPSPAIN, las mujeres con SOP pueden sufrir una resistencia a la insulina que les provoque diabetes. Por eso, es tan importante iniciar un tratamiento lo antes posible para que tanto el endocrinólogo como el ginecólogo realicen un seguimiento que pueda prevenir que esto suceda.

Acudir al ginecólogo cada dos años, como mínimo, es importante para detectar el síndrome de ovario poliquístico y ovario poliquístico. Asimismo, ante la aparición de vello excesivo o la ausencia de menstruación, conviene ir al médico. De esta forma, se podrá iniciar un tratamiento y seguimiento adecuados.