Descubren que las células cancerosas tienen un ‘interruptor de apagado’

Científicos norteamericanos han descubierto que las células cancerosas tienen un ‘interruptor de apagado’. Un equipo dirigido por el Centro de Cáncer Rogel de la Universidad de Michigan y el Centro de Cáncer Integral Case han identificado el punto de unión donde los compuestos de medicamentos podrían activar un mecanismo clave de frenado contra el crecimiento descontrolado de muchos tipos de cáncer.

El descubrimiento marca un paso crítico hacia el desarrollo de una nueva clase potencial de medicamentos contra el cáncer que mejoren la actividad de una familia prevalente de proteínas supresoras de tumores, aseguran los autores en la revista Cell.

Los científicos han sabido desde hace tiempo que ciertas moléculas son capaces de aumentar la actividad de la proteína supresora de tumores PP2A, matando células cancerosas y reduciendo tumores en líneas celulares y modelos animales. Sin embargo, sin información sobre el sitio físico donde las moléculas interactúan con la proteína, tratar de optimizar sus propiedades para convertirlas en medicamentos reales requeriría un sinfín de pruebas y errores.

«Ahora podemos usar información para comenzar a desarrollar compuestos que puedan alcanzar el perfil, la especificidad y la potencia deseados para traducirse potencialmente en la clínica», explica el coautor del estudio, Derek Taylor, profesor asociado de Farmacología y Bioquímica en la Case Western Reserve University. Los investigadores proponen llamar a esta clase de moléculas SMAP, para activadores de moléculas pequeñas de PP2A.

Los investigadores son optimistas ya que los hallazgos también podrían abrir oportunidades para desarrollar nuevos medicamentos contra enfermedades como la insuficiencia cardíaca y el alzhéimer.

La nueva investigación ataca el cáncer desde el lado opuesto de la ecuación, activando el ‘interruptor de apagado’ del cáncer mediante la estabilización de las fosfatasas de proteínas cuyo mal funcionamiento elimina un freno clave en el crecimiento del cáncer.

En el documento, los investigadores especulan cómo una combinación de ambos enfoques al mismo tiempo podría ofrecer un golpe doble aún más poderoso, lo que podría ayudar a superar la capacidad del cáncer de evolucionar para frustrar un enfoque singular.