Teresa Rodrigo, un referente de la ciencia española

Teresa Rodrigo, en una imagen tomada el pasado año.
Teresa Rodrigo, en una imagen tomada el pasado año.© David S. Bustamante

El pasado martes la comunidad de física de altas energías quedaba conmocionada con la triste noticia del fallecimiento de Teresa Rodrigo Anoro (Lleida, 1956), uno de los grandes referentes de la ciencia española. Teresa nos ha dejado, tras luchar valientemente con una enfermedad que la perseguía desde hace varios años.

Teresa estudió en la Universidad de Zaragoza y realizó su doctorado en el grupo experimental de física de partículas del CIEMAT. Se incorporó muy joven al experimento UA1 que operaba en el colisionador de protones y antiprotones SppS del CERN, poco tiempo después de que su responsable, Carlo Rubbia, fuese galardonado con el Premio Nobel por el descubrimiento de los bosones W y Z. Su gran inteligencia y capacidad de trabajo no pasaron desapercibidas, y tres años más tarde Teresa sería contratada por el laboratorio americano Fermilab para trabajar en el experimento CDF en el Tevatron, el colisionador más energético del planeta en aquel momento. Teresa desarrolló una brillante carrera científica en CDF, cuajada de grandes éxitos, entre los que destaca el descubrimiento en 1995 del quark pesado top. Fue una auténtica pionera, iniciando la participación española en el Tevatron; en particular, tras su incorporación a la Universidad de Cantabria en 1994, impulsó la entrada en CDF del grupo del IFCA, al que más tarde seguirían otros grupos españoles.

Posteriormente, Teresa trasladó sus intereses científicos al LHC del CERN, liderando la participación del grupo del IFCA en el experimento CMS, y llegando a presidir el máximo órgano de gobierno de una colaboración experimental que cuenta con más de 2500 científicos. En 2012, durante su desempeño de esta importante responsabilidad, los detectores ATLAS y CMS lograrían uno de los más importantes descubrimientos científicos de este siglo, el bosón de Higgs, con una muy notable participación española. Ese mismo año, Teresa fue nombrada miembro del Comité de Política Científica del CERN.

Hemos perdido una científica excepcional y una gran persona, que ha dejado un recuerdo imborrable entre todos nosotros

Teresa ha tenido también un papel muy destacado en la organización y funcionamiento del CPAN (Centro Nacional de Física de Partículas, Astropartículas y Nuclear), asumiendo importantes responsabilidades en su primer comité ejecutivo (2007-2010). Ha sido una persona muy comprometida en el esfuerzo colectivo, contribuyendo de forma muy importante a hacer posible una participación coordinada de los grupos españoles en los grandes proyectos internacionales. Muy recientemente, y a pesar de su enfermedad, lideró la contribución española en la definición de la nueva Estrategia Europea en Física de Partículas (2018-2026).

Siempre que la hemos necesitado, Teresa nos ha ofrecido su colaboración y ayuda, y lo que es más importante, su amistad. Hemos perdido una científica excepcional y una gran persona, que ha dejado un recuerdo imborrable entre todos nosotros.

Antonio Pich es director del Centro Nacional de Física de Partículas, Astropartículas y Nuclear (CPAN) y forma parte del Instituto de Física Corpuscular, Universidad de Valencia – CSIC

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