Dudas sobre el embarazo, el parto y el puerperio en época de estado de alarma

En medio del ambiente de desolación y caos, de las saturaciones en urgencias y en las UCI, uno de los pocos lugares amables y llenos de esperanza que todavía quedan en los hospitales son las plantas de maternidad. Aún así, estos días están siendo también especialmente complicados para aquellas mujeres que viven su embarazo, su parto o su puerperio en plena pandemia de coronavirus.

En este artículo intentamos despejar algunas de las dudas más importantes que les asaltan – en un clima, además, donde los protocolos de las plantas de obstetricia y maternidad se han tenido que adaptar y modificar casi a diario- gracias a la colaboración del Club de MalasMadres, la ginecóloga Sofía Fournier, autora del blog Una mami que se mima; y la Asociación de Matronas de Madrid.

En un artículo publicado por la doctora Fournier en el Club de MalasMadres, ésta afirma que el Covid-19 “no parece tener más afectación en las mujeres embarazadas que en las mujeres jóvenes y sanas de su mismo rango de edad. Es cierto que el embarazo es un estado de inmunosupresión relativa, lo que podría hacer que las gestantes fuesen más susceptibles a esta infección, pero por los casos reportados hasta la fecha sabemos que es una infección relativamente banal en las gestantes«. Las tasas de complicación y requerimiento de tratamiento hospitalario se sitúan en un 8%, muy similares a las de población de misma franja de edad.

La ginecóloga señalaba al respecto en una reciente charla celebrada en el perfil de Instagram de MalasMadres que “lo que hay publicado, en base a pocos casos conocidos, es que no hay transmisión vertical madre-feto”.

La doctora Fournier recomienda que las embarazadas extremen las medidas de prevención propuestas por las autoridades sanitarias:

– Lavado de manos profuso y frecuente.

– Evitar transporte público.

– Evitar el contacto con personas que presenten sintomatología respiratoria.

– Toser y estornudar protegiéndose con el antebrazo.

– Utilizar mascarilla en caso de presentar sintomatología respiratoria.

– Mantener el confinamiento domiciliario mientras dure el estado de alarma.

– Evitar acudir al servicio de Urgencias salvo que sea absolutamente necesario.

Asimismo sugiere, en la medida que sea posible, “que las embarazadas procuren no salir de casa durante el embarazo y al menos, durante las dos semanas siguientes al parto”.

Si la mujer embarazada presenta síntomas compatibles con la enfermedad (fiebre, tos seca, dolor muscular generalizado, dolor de cabeza, molestias gastrointestinales, pérdida del olfato y el gusto…) debe ponerse en contacto con su médico de cabecera de forma inmediata y comunicarlo a su ginecólogo para que estos valoren si puede pasar la enfermedad en casa o requiere ingreso hospitalario.

Los servicios de Obstetricia siguen manteniendo las siguientes pruebas:

– Las analíticas de control de la gestación.

– Las ecografías de protocolo (es probable que se solicite a la embarazada que pase sin acompañante a la sala de exploración).

– Las vacunas que están indicadas en el embarazo (como la de la tosferina).

Es importante estar en contacto telefónico con el hospital de referencia para asegurarse antes de la visita si se mantienen la fecha, hora y lugar (algunos hospitales han derivado sus consultas de obstetricia a otros durante la crisis del coronavirus).

La Asociación de Matronas de Madrid señala que “las matronas hemos ido adaptando las visitas a las necesidades de cada mujer y a cada momento concreto de la pandemia, para garantizar su seguridad a la hora de desplazarse al centro de salud u hospital. Hay visitas que se hacen de forma presencial (por ejemplo, la primera visita de captación en la semana 6-8, la de la semana 28, en la que hay que administrar a todas las mujeres la vacuna de la tosferina o para realizar el exudado vagino-rectal en la semana 36) y otras que se pueden hacer vía telefónica. Hay mujeres que prefieren hacer el seguimiento telefónico y otras que prefieren venir al centro tomando las medidas adecuadas de prevención frente al coronavirus”.

Respecto a las clases de preparación al parto añade que éstas “se ofrecen en aquellos centros de salud que puedan contar con los recursos materiales y humanos para poderlo hacer vía online o por videoconferencia. Hay matronas que han habilitado direcciones de correos email para poder estar en contacto con las mujeres a la hora de solucionar dudas, hacer consultas o cambiar citas y esto ha supuesto una relación más personal con su matrona a la vez que más rápida y eficaz”.

La doctora Fournier corrobora que, según recomendación de la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia), “está demostrado es que una paciente, esté infectada o no, puede estar acompañada por su pareja todo el rato siempre que él no esté infectado. Si él estuviera infectado es cierto que si acabara en urgencia y el parto acabara en urgencias no podría entrar en quirófano. En el resto de circunstancias la mujer debería poder parir acompañada”.

Al respecto, la Asociación de Matronas de Madrid señala: “En las visitas próximas al parto es cuando más temor aparece en la mujer, miedo a contagiarse, contagiar a su bebé o no poder estar bien acompañada. Los paritorios de la mayoría de hospitales ya han trabajado para asegurar que los nacimientos se desarrollen en un lugar seguro y con la protección adecuada para la mamá y el bebé. Intentamos hablar de ello en las consultas, nos llaman por teléfono o nos envían emails al respecto”.

Si la embaraza ha contraído la enfermedad, la asociación añade: “Actualmente hay consenso en asistencia al parto en gestantes con COVID-19 confirmado, para realizarla en una sala de partos aislada, con los medios de protección necesarios para el equipo sanitario. Se permite la asistencia a un acompañante (el/la que decida la gestante), con las condiciones de protección adecuadas. La recomendación es que permanezca todo el tiempo con ella, sin salir del área de partos, para disminuir el riesgo de contagio”.

Si la madre reciente es paciente no-Covid no puede recibir visitas en el hospital y se intenta el alta precoz (24 horas en el caso de parto natural, 48 horas en el caso de cesárea) para que no se infecte durante el ingreso hospitalario.

Por el contrario, si la madre presenta sintomatología compatible con la enfermedad o tiene la infección confirmada: “Es probable que en las primeras horas de vida le hagan pruebas al bebé para intentar determinar si presenta o no síntomas compatibles, y en función del estado de la madre puede ser necesario indicar un aislamiento del bebé”, indica la ginecóloga. “Ahora bien, lo más probable es que se intente encontrar un equilibrio, y promover que el bebé quede a cargo de un cuidador sano de su entorno en la misma habitación que la madre. Y cuando su estado clínico lo permita, se recomendará el alta domiciliaria, debiendo mantener 14 días de cuarentena”, añade la experta.

La Asociación de Matronas de Madrid asegura que “la lactancia materna y la realización de piel con piel, se siguen recomendando, si la situación lo permite”. 
Si la madre ha optado por la lactancia materna se aconseja:

– Lavado de manos antes de cada toma.

– Utilización de mascarilla durante las tomas.

– Limpieza de todos los instrumentos que se puedan utilizar para amamantar al bebé después de cada toma (sacaleches, pezoneras, biberones…).

La doctora Fournier afirma que es importante observarse tras el parto: “El riesgo de depresión posparto se sitúa en torno al 10% en condiciones normales y estoy segura de que se incrementará en esta situación. Es importante mantener un contacto íntimo con el ginecólogo y con la matrona. Quizás no se pueda ir a la visita de la cuarentena pero las consultas telefónicas en la cuarenentena hay que hacerlas sí o sí.”.

También recomienda a las madres recientes reducir el nivel de autoexigencia: “El posparto es un torrente de emociones muy fuerte y hemos tener la autoexigencia muy baja, si no llegamos a todo, no importa. Hay que hablar también mucho con la pareja y tener muy estructurado qué hace cada uno y tú centrarte en ti y en tu bebé. Este es un mantra que nos hemos de repetir todo el rato. Y que no dé miedo pedir ayuda y consultar lo que ocurra con el ginecólogo o un psicólogo”.

Al respecto la Asociación de Matronas resalta que: “La mujer debe ponerse en contacto con la matrona de su centro de salud bien de forma presencial acudiendo a solicitar cita al centro, a través del médico de familia cuando gestiona la baja o mediante los informes de alta hospitalarios. Cada centro lo tiene organizado de una manera según protocolos”.

Sobre las visitas indican además: “Hay matronas que hacen revisión posparto durante los 7-10 primeros días a la mujer y la hacen coincidir con la del recién nacido en pediatría para que solo tenga que desplazarse una vez y otras que hace revisión a los dos en la misma consulta. En aquellos centros dónde la matrona haya habilitado un email de contacto pueden seguir haciendo consultas a través de este medio o por teléfono para asegurarnos de que aclaran todas sus dudas relativas al cuidado del bebé y seguimiento correcto de la lactancia materna”. El calendario de vacunas no varía y se siguen considerando visitas esenciales.