Felipe Vila: «Los veterinarios podríamos estar aportando más, no se ha contado con nosotros en la crisis de la Covid-19»

El día 25 de abril se celebra el Día Mundial de la Veterinaria, una profesión que va mucho más allá de las clínicas veterinarias que cuidar de la salud de las mascotas, pues de ellos depende también en gran parte la salud humana. Su papel es imprescindible, entre otras cosas, para prevenir y controlar epidemias como la que estamos viviendo actualmente, provocada por un virus que pasó de animales a humanos. Felipe Vilas, presidente del Colegio de veterinarios de Madrid, nos habla de esta labor y de cómo está viviendo el sector la crisis del COVID-19.

El 25 de abril se celebra el día Mundial de la veterinaria. ¿Qué les gustaría reivindicar este día?

En primer lugar, me gustaría destacar el papel de los veterinarios en un mundo tan globalizado, porque la salud de los animales es la salud de las personas, es un error separarlas. Más del 60% de las enfermedades infecciosas del hombre proceden de los animales, y también un 70% de las enfermedades emergentes. Puesto que los veterinarios son los encargados de la salud de los animales, contribuyen de una manera imprescindible en la de las personas.

En segundo lugar, contribuimos al bienestar de todos los animales, algo que se especifica a través de reglamentaciones que nos dicen cómo tiene que ser tanto su alimentación como sus condiciones de confort para que tengan unas condiciones adecuadas de vida. Eso contribuye a que los productos resultantes sean mejores, de mejor calidad… porque si unos animales están, por ejemplo, en condiciones de hacinamiento, pueden aparecer enfermedades y transmitirlas.

Y también tenemos un peso importante es el tema de la resistencia a los antibióticos, que afecta tanto al hombre como al animal.

La COVID-19, así como otros virus que provocaron pandemias y que probablemente provoquen en el futuro, proviene de animales. ¿Qué papel pueden tener los veterinarios para evitar que esto pase de nuevo?

Su papel es muy importante, porque hay determinadas enfermedades que están sometidas a una red de vigilancia muy potente, tanto en nuestro país como a nivel mundial a través de la Organización Mundial de Sanidad Animal. Esta organización, que es incluso anterior a la OMS, trabaja muy estrechamente con esta. Cuando más conjuntamente trabajemos, más estudiemos juntos y más eficaces seremos para evitar este tipo de situaciones. La colaboración es imprescindible.

¿Se ha contado con los veterinarios para gestionar esta crisis?

A nivel nacional no se ha contado con nosotros, sí en algunas comunidades. Además de la hospitalaria, que en estos momentos es esencial, también hay que tener otra visión preventiva, y ahí el papel de los veterinarios es crucial. Esto sí está pasando en otros lugares, como Alemania o las Islas Feroe…

¿Qué creen que podrían estar aportando?

Los veterinarios podríamos estar investigando toda la cadena de transmisión, colaborando en ese estudio y aportando más a lo que está haciendo, que es lo que hay que hacer, pero hubiera sido interesante tener otra visión más y contar con la experiencia y el conocimiento de los veterinarios en las enfermedades infecciosas y sus mecanismos de transmisión. Somos una profesión sanitaria, y nuestros conocimientos permiten que este tipo de enfermedades se puedan manejar mejor.

En estos momentos de emergencia sanitaria en España, ¿cuál está siendo el papel de los veterinarios?

Sobre todo, estar vigilantes ante la salud de los animales. En este caso concreto, por ejemplo, se han elaborado estudios para comprobar que los animales de compañía no suponen ningún riesgo para el hombre en cuanto a la transmisión del virus. Los veterinarios, por ejemplo, fueron los primeros en alertar, junto a otros profesionales, de que este coronavirus procedía de los murciélagos porque son los reservorios habituales de este tipo de virus y porque se han encontrado secuencias muy similares a las de un virus existente en los murciélagos.

Los veterinarios de granjas, ganaderías, industrias… siguen trabajando.

Sí, porque la veterinaria sigue siendo esencial, tenemos que garantizar que todos los alimentos de origen animal que llegan a la cadena alimentaria lo hagan con la máxima seguridad, y también garantizar el aprovisionamiento. Seguimos estando en las granjas, en las industrias de transformación (queso, embutidos), en los mercados de distribución de productos, mataderos… Y en todos esos lugares tienen protocolos muy estrictos, pero los tienen siempre, porque no hay un riesgo añadido en el contacto de los animales, puesto que estos no pueden contagiarnos. Sí lo hay en el contacto con los ganadores, responsables de explotaciones… y en ese caso, como todo el mundo, mascarillas, guantes, calzas… Las medidas normales de bioseguridad para protegerse de la COVID y de otras enfermedades.

¿Y en qué situación están las clínicas veterinarias de mascotas? ¿Atienden todo o solo urgencias?

Al inicio del estado de alerta, como no sabíamos muy bien cómo se comportaba el virus, dimos instrucciones para que se atendiera solo a casos urgentes, como accidentes, pacientes crónicos… pero según han ido pasando las semanas, hemos recomendado que se amplíe porque hay muchos animales que requieren continuar con su programa sanitario. Por ejemplo, estamos entrando en la época de control de parásitos y los animales se tienen que desparasitar porque, además, muchos de esos parásitos se pueden transmitir a los humanos, las vacunas…

¿Está dejando de ir los dueños de mascotas al veterinario por temor al contagio?

Sí, mucho. La actividad ha bajado más de un 70% la facturación y lo están pasando mal desde el punto de vista económico, al igual que está ocurriendo con muchos sectores y negocios.

¿Qué consecuencias va a tener para la salud de las mascotas no acudir a las clínicas cuando se necesita?

Muchas, y no sólo para los animales, también para sus dueños. Sobre todo, porque hay muchas enfermedades que, para prevenirlas, necesitan de vacunación, y los parásitos, que empiezan a aparecer debido al aumento de las temperaturas. Las desparasitaciones -tanto de parásitos internos como externos- y las vacunaciones son dos de las cosas que sería imprescindible no abandonar porque puede ser peligrosas para la salud de todos.

Hasta ahora, no se ha demostrado que el virus pase de animales de compañía a personas, pero sí ha habido algún caso al contrario…

Bueno, pero son casos muy excepcionales, dos o tres en todo el mundo, que además, han demostrado que con un contacto muy estrecho con el virus, pueden tenerlo, pero no se ha demostrado que lo contagie a otros animales. Estos casos se limitan estrictamente al ámbito de la investigación, que es bueno que se haga, pero de momento hay que tener una tranquilidad absoluta.

Por un lado, se dice que está habiendo más abandonos de mascotas debido al miedo al contagio, y por otro que la gente está adoptando más perros para poder salir a pasear con ellos. ¿Tiene datos sobre ello?

Con los datos que nosotros tenemos, que son los de la Comunidad de Madrid, no se puede afirmar que haya un mayor número de abandonos, y tampoco de adopciones. Puede haber algún caso aislado, pero según los datos que manejamos, eso no se está haciendo de forma masiva, ni mucho menos.