“No retomar los tratamientos de reproducción asistida puede provocar un descenso importante de la natalidad”

En España un 17% -unas 800 mil- de las parejas padece infertilidad, es decir, que tienen problemas para concebir un hijo. La gran mayoría de ellas, recurre a tratamientos de fertilidad para que les ayuden a conseguirlo, tanto a través de la sanidad pública como de los numerosos centros privados que existen en nuestro país

Debido a la crisis de la COVID-19, en estos momentos estos tratamientos, que suponen ya 1 de cada 8 nacimientos en España, están paralizados, algo que desde la Sociedad Española de Fertilidad, consideran que debería cambiar en breve. El doctor Luis Martínez Navarro, su presidente, nos explica por qué es tan importante retomarlos cuanto antes.

¿En qué situación está ahora mismo el sector de los tratamientos de fertilidad en España?

Todos los tratamientos, tanto en las públicas como en las privadas, están parados a la espera de que las autoridades sanitarias, no sabemos si las consejerías o el Ministerio, nos permitan retomar los tratamientos. En este sentido, la Sociedad Española de Fertilidad planteó una serie de propuestas y sugerencias sobre cómo y cuándo retomar los tratamientos y estamos a la espera de que nos digan algo.

Después de decretarse el estado de alarma, ¿qué ocurrió con los tratamientos de fertilidad?

En el momento de decretarse el estado de alarma, los medios humanos y materiales de todos los centros de reproducción, tanto públicos como privados, pasaron a estar a disposición del ministerio para combatir la crisis sanitaria. En ese momento, la Sociedad Europea de Reproducción emitió un informe recomendando que se terminaran los tratamientos que ya estaban empezados, pero que se congelaran los embriones, es decir, que no se hicieran transferencias de embriones. Se hizo así porque en ese momento no se tenía experiencia de qué podría pasar si una mujer embarazada se infectaba con coronavirus, qué pasaba con el embrión, si una mujer tenía más riesgo de complicaciones por estar embarazada… Hoy ya sabemos que no afecta más a embarazadas, ni al embrión ni al niño nacidos porque no traspasa la placenta. Por eso ahora pensamos que se podrían terminar los ciclos sin problemas. Sobre todo, en mujeres en los que esperar unos meses más puede ser muy perjudicial.

Desde la Sociedad Española de Fertilidad, ¿qué proponen?

Que una vez la crisis se esté controlando y se necesiten menos medios sanitarios para combatir a epidemia, se debería ir reanudando la actividad, sobre todo en las consultas privadas. En los hospitales públicos, esto se hará en función de las consultas y tratamientos que sean más urgentes, las probabilidades de contagio que haya, las medidas de protección que se tomen… porque está todo dentro del mismo hospital, pero, en función de la urgencia, se debería ir pensando en abrir en cuanto se pueda. En los centros privados, con un volumen más pequeño de consultas y más facilidades para establecer controles, se debería dar más manga ancha.

Y es que consideramos que, teniendo en cuenta que se ha demostrado que no hay peligro para el embrión ni la madre y que el porcentaje de complicaciones en mujeres menores de 40 años es mínima, si aplicamos todas las medidas de seguridad o incluso las aumentamos, no hay ninguna razón para que no empiecen a realizar ya en cualquier tipo de pareja. Si el Ministerio considera que aún no es prudente hacerlo porque estamos en un periodo aún muy peligroso, que nos dejen al menos tratar a aquellas mujeres con algún problema de preservación de fertilidad y a las de más de 38 años, porque, de no hacerlo, empeoraríamos su situación física y psíquica…

¿Qué tratamientos podrían considerarse urgentes, inaplazables?

Hay veces que, a pesar de tener algún problema de fertilidad, se puede esperar porque, con más dificultades, una pareja podría conseguir el embarazo sin tratamientos, pero hay otros casos en los que no es así. Por ejemplo, en mujeres con baja reserva y con más de 38 años pueden bajar un 2 % o un 3% las posibilidades de quedarse embarazada cada mes que esperamos. Si lo alargamos seis, ya es, al menos, un 12%. Y esto en pacientes en las que las cifras de éxito de estos tratamientos son de por sí ya bastante comedidas. En estos casos, se debería, al menos, haber permitido que se realizara el tratamiento y congelar los óvulos o embriones para después para no perder probabilidades, porque con los embriones congelados la probabilidad de éxito es la misma que con los frescos. Un mes se podría esperar, pero un tiempo indefinido, no.

Y a nivel psicológico, ¿qué supone para una pareja tener retrasar estos tratamientos? Que ya de por sí conllevan grandes niveles de estrés emocional…

Más preocupación y más estrés, que es lo que nos trasladan las parejas que nos llaman por teléfono a la unidad de reproducción. Por desgracia, la reproducción es una cosa que se deja mucho, para edades demasiado tardías, pero que luego se quiere conseguir de un día para otro, y piensan que todo el tiempo que está pasando es tiempo perdido. Cuando no puedes dar a la gente una fecha, esto les afecta mucho a nivel emocional y más estando encerrados a casa, que les dan más vueltas a todo… Y ahora no tenemos fecha de inicio.

Una vez retomada la actividad, ¿qué medidas de precaución han propuesto tomar? Se habla incluso de hacer estudios serológicos o PCR a las pacientes…

En ese sentido, hemos hecho un documento con recomendaciones al Ministerio, pero se tienen que poder hacer. Nosotros hemos propuesto, entre otras medidas de prevención, hacer test PCR antes de la punción en la que se extraen los ovocitos para, en caso de que esté infectada, congelar los embriones y no hacerles la transferencia. Pero no podemos proponer que se hagan PCR o test serológicos o de anticuerpos a todas estas mujeres si no hay para otros pacientes que lo necesiten más. Por eso estamos a la espera de que nos digan qué podemos hacer.

Y a nivel social, con los bajos índices de natalidad que hay en España y los altos niveles de infertilidad, ¿qué puede suponer frenar durante mucho tiempo los tratamientos de reproducción asistida?

A nivel de natalidad, bastante, pues cada mes nacen en España tres mil niños gracias a la reproducción asistida, uno de cada ocho nacimientos, por eso pensamos que puede haber un descenso importante de la natalidad. Hay gente que afirma que va a haber un baby boom por el confinamiento, pero yo creo que no va a ser así, porque, además de los tratamientos que no se han hecho, la situación económica tan mala que va a haber no va a animar a la gente a tener niños. A nivel demográfico, esto va a ser un desastre.