Lo que las cloacas esconden sobre el coronavirus: ya fluía por las aguas residuales de España en febrero

Un grupo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat de València (UV ha detectado la presencia del nuevo coronavirus SARS-COV-2 (causante de la enfermedad Covid-19) en aguas residuales recogidas desde el 12 de febrero en Valencia. Los científicos han desarrollado un sistema de análisis molecular que puede alertar de la circulación del coronavirus en una comunidad a partir del estudio de sus aguas residuales cuando los casos son todavía incipientes y concluye que este sistema podría ser útil como estrategia de vigilancia epidemiológica y para detectar posibles rebrotes de la enfermedad.

Las muestras de aguas residuales analizadas en este estudio se recogieron «en la fase más incipiente de la enfermedad en Valencia», concretamente desde el 12 de febrero y hasta el 14 de abril. La semana pasada, otro estudio realizado por investigadores del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) sugería que el nuevo coronavirus ya circulaba por el país a mediados de febrero, sin embargo, las autoridades sanitarias negaban que el virus estuviera campando a sus anchas por España en esas mismas fechas. Ahora parece que también fluía por las cloacas, según este estudio.

La investigación, publicada en el repositorio abierto Medrxiv, pretende «establecer este tipo de análisis como método de vigilancia epidemiológica». «Detectar cambios en la presencia del material genético del virus en las aguas residuales urbanas a lo largo del tiempo y en diferentes puntos de la Comunitat Valenciana nos dará información de la prevalencia del virus en la población y su progresión«, señala Pilar Domingo-Calap, investigadora del I2SysBio.

El equipo, del que también forman parte Walter Randazzo, Enric Cuevas-Ferrando, Rafael Sanjuan y Gloria Sánchez, explica que detectó material genético (ARN) del SARS-CoV-2 en muestras tomadas «cuando los casos comunicados en esa región (Valencia) eran solo incipientes». Los expertos recuerdan para contextualizar el estudio que «los tres primeros casos confirmados en la Península Ibérica fueron comunicados el 25 de febrero de 2020 en Madrid, Barcelona y Villareal (Valencia)».

Otro de los hallazgos de los investigadores del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC) y la UV es que «el contexto de ARN viral de las aguas residuales aumentó rápidamente y anticipó el ascenso posterior en el número de casos declarados».

Estos resultados «sugieren firmemente que el virus estaba siendo transmitido por la Comunidad Valenciana antes de lo que se creía anteriormente, y muestran que el análisis de aguas residuales es una estrategia rentable y con sensibilidad suficiente para la vigilancia epidemiológica de Covid-19″.

«La implementación rutinaria de esta herramienta de vigilancia mejoraría significativamente nuestra preparación frente a brotes virales nuevos o recurrentes», abunda el estudio.

Los investigadores han aplicado métodos puestos a punto anteriormente por el grupo del IATA-CSIC para la detección de virus de transmisión alimentaria. «Los resultados obtenidos mediante técnicas moleculares hasta la fecha, utilizando muestras de la primera semana de abril, detectan concentraciones de aproximadamente 100.000 copias de material genético del virus por litro de agua residual”, detalla la investigadora Gloria Sánchez, del IATA-CSIC, en una nota de prensa.

Dichos niveles son comparables a los obtenidos en Estados Unidos. Otros estudios recientes realizados en Países Bajos y China han detectado también la presencia del SARS-CoV-2 en aguas residuales. El estudio ha comprobado, además, que el tratamiento de desinfección logra eliminar la presencia del virus.