El coronavirus, mucho más que una neumonía: «Hay casos de pacientes agitados, desorientados y violentos»

Mucho se habla del coronavirus, pero poco se sabe aún de él. Lo que es evidente para la comunidad científica es que no se trata de una neumonía común y que esta afectación pulmonar no es lo único que provoca. El coronavirus ataca principalmente a los pulmones, sí, pero no son los únicos órganos afectados.

Para entender el funcionamiento del virus, se pueden diferenciar dos fases. Una primera, en la que ataca directamente a los pulmones, dando lugar, en muchos casos, a una neumonía, y una segunda que consiste en una respuesta exagerada de nuestro sistema inmune a esa invasión. Esa hiperrespuesta del organismo (la famosa tormenta de citoquinas) es la que parece que provoca complicaciones en otras partes del cuerpo. «Esa segunda parte es la que desgraciadamente mata a más gente, es la que produce más daño», detalla por su parte el cardiólogo Gonzalo Alonso Salinas, del Ramón y Cajal. «¿Es una neumonía? Sí, pero es mucho más».

Los neurólogos, por ejemplo, están viendo distintos tipos de patologías. Las más leves, la pérdida total y absoluta del gusto y del olfato. Las más graves, infartos cerebrales e ictus. Las más raras, las encefalopatías. «Se dan en algunos pacientes graves, los que han estado en UVI, y no en todos», cuenta el neurólogo Sebastián García Madrona, del Ramón y Cajal. «Cuando se les extuba, vemos un importante cuadro de desorientación, agitación, negativismo. Hay pacientes que tienen una alta tendencia a no dejarse hacer las pruebas diagnósticas, a tratar mal a las enfermeras», sostiene. «La agitación muchas veces termina en agresividad, incluso llegan a insultar. Se ponen bastante violentos».

Este cuadro, según Madrona, difiere de las encefalopatías que suelen sufrir los pacientes de UCI que no tienen Covid. «No es el cuadro clásico del síndrome confusional hospitalario (desorientación, extremada somnolencia) que vemos sobre todo en pacientes mayores. Este se da sobre todo en pacientes entre 50 y 60 años, casi siempre varones y que han estado intubados un tiempo. Básicamente son los enfermos que han estado más graves del Covid. Es un cuadro diferente«. Tanto es así, que Francia e Italia ya han publicado estudios sobre esto, tal y como destaca su compañera, Alicia de Felipe Mimbrero, quien asegura que todavía no saben la causa afiliada a esta patología, aunque barajan varias hipótesis.

«La falta de oxígeno durante las dos o tres semanas de la intubación puede ser una de las causas, pero estamos planteando otras opciones, como que pueda ser por la afectación de los fármacos, ya que algunos se están utilizando de una manera cuasiexperimental en Covid». Los médicos, sin embargo, creen que la inflamación generalizada que provoca la propia enfermedad puede estar detrás de esto. «Estamos haciendo estudios, viendo cómo esta inflamación puede afectar a los pacientes y también estamos valorando la posibilidad de que sea el propio coronavirus el que esté afectando de manera directa el cerebro. Pero llevamos muy poco combatiendo el virus, estamos en una fase muy preliminar y sin autopsias vamos a ciegas».

Ambos neurólogos coinciden en una cosa: los pacientes que desarrollan estas encefalopatías no suelen tener «antecedentes psiquiátricos ni de deterioro cognitivo». «Debido a esta agitación necesitan muchos antipsicóticos, los fármacos que se utilizan para controlar estos trastornos. Son necesarios porque, si no, muchas veces son imparables».

Un alto porcentaje de pacientes con Covid que ingresan en los hospitales, además, suele desarrollar coágulos o incluso trombos. El sistema cardiovascular se ve seriamente dañado. «La afectación del coronavirus a nivel vascular es sobre todo del endotelio, la capa más interna de las arterias. Se daña cuando hay una inflamación muy importante, como pasa con el coronavirus. Se pueden producir trombos, pero también hemorragias, y es muy difícil de manejar«, explica el doctor Alonso Salinas. De ahí que a muchos pacientes con Covid se les administren anticoagulantes como la heparina.

Esos trombos se encuentran principalmente en las arterias pulmonares (el cuadro de mayor gravedad), pero los médicos también están viendo un aumento de las «trombosis venosas profundas», es decir, de los sistemas venosos de las piernas. «Aumentan por la infección con coronavirus. También hay fenómenos embólicos distales, como en la piel, pero por suerte no son graves».

Además de trombos y hemorragias, el doctor Salinas enumera otros dos tipos de patologías. Hay pacientes, sobre todo varones de edad avanzada, que desarrollan «daño miocárdico en el contexto de la enfermedad». Es decir, que las troponinas, unas enzimas que están en el miocardio (el músculo del corazón), presentan valores elevados, un claro indicativo de que el corazón sufre. «Estos pacientes tienen peor pronóstico, está demostrado, y lo vemos de manera bastante frecuente».

En el lado opuesto estarían los pacientes que desarrollan miocarditis, la inflamación del músculo cardiaco, lo que provoca «un deterioro de la función bomba del corazón». «Es mucho más raro y es bastante grave. Se da en gente más joven porque las miocarditis, no solo por el coronavirus, se dan en gente de menor edad. Es complicado de explicar porque ni siquiera nosotros sabemos por qué se están produciéndose unas cosas y otras no. No conocemos el síndrome de la Covid-19. Es necesaria una investigación».

Los dermatólogos también juegan un papel fundamental estos días, pues son muchos los pacientes con Covid que presentan distintos fenómenos en la dermis. «No nos sorprende que pase porque se trata de una enfermedad viral y muchos virus tienen manifestaciones en la piel», afirma la doctora Viviana Pérez García, que enumera distintos tipos. Por un lado, las que aparecen al principio de la infección, como los exantemas virales (sarpullido). «Pueden manifestarse con manchas rojizas o urticaria», continúa. «También hemos visto, sobre todo en pacientes ingresados o que venían al hospital, bastantes casos de lesiones alrededor de la zona de la ingle o las axilas, que a veces son un poco violáceas».

Por otro, manifestaciones tardías, en pacientes que ya han pasado la enfermedad o que incluso han dado negativo en la PCR. «Les aparece después de haber pasado toda la fase aguda de la infección. Les pueden aparecer también lesiones en la piel en forma de exantemas, pápulas, placas que también pueden ser muy pruriginosas».

Aún así, de lo que más se ha hablado es de esos sabañones que parecen desarrollarse en niños y población joven en la zona de los dedos de las manos y de los pies. «Se ha visto mucho en niños y jóvenes adolescentes asintomáticos, y en muchos casos no constaban que hubiesen tenido Covid. Algunos de ellos después sí que desarrollaban sintomatología, otros no. Son lesiones muy benignas, transitorias, incluso también hemos visto algún caso que simplemente con calentar la zona, aplicar calor local, prácticamente desaparecía». La doctora recalca lo siguiente: ninguna de estas manifesetaciones cutáneas son sinónimo de mal pronóstico. «Se suelen recuperar con facilidad y rápidamente».