¿Qué alimentos se recomiendan para el Síndrome del Ovario Poliquístico (SOP)?

El Síndrome del Ovario Poliquístico (SOP) tiene un origen endocrinológico u hormonal que suele provocar obesidad, presencia abundante de vello en partes del cuerpo como la cara, y anovulación. No obstante, a largo plazo, este síndrome aumenta el riesgo de diabetes, los problemas para poder concebir y las posibilidades de sufrir enfermedades cardíacas, según indica la Asociación Española Síndrome de Ovarios Poliquísticos (AESOPSPAIN).

Por esta razón, a pesar del tratamiento primario que será el que indique el médico, es posible prevenir estas complicaciones futuras y mejorar la salud si se hacen determinados cambios en la dieta. Estos son algunos de los alimentos que recomienda la AESOPSPAIN.

Las frutas son importantes en la dieta ya que contienen vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra. Sin embargo, conviene comerlas con piel, ya que de esta forma su índice glucémico es más bajo. Además, es necesario evitar los zumos de frutas, pues en su mayoría son ricos en azúcares, aunque en el envase ponga que solo contiene naranjas 100% naturales, por ejemplo.

También, aunque la fruta es un alimento saludable, no es adecuado excederse en su consumo tras el diagnóstico del Síndrome del Ovario Poliquístico (SOP). En el caso de quedarse con hambre, la AESOPSPAIN recomienda acompañar cada pieza de algún fruto seco, como un puñado de almendras.

Las legumbres y verduras también son importantes en la dieta de una persona que haya sido diagnosticada con SOP. Las legumbres mejoran los niveles de insulina, por lo que deben estar presentes generosamente en los platos. Sin embargo, no todas las verduras son adecuadas.

Entre las verduras, la AESOPSPAIN diferencia aquellas que contienen almidón (maíz, guisantes y patatas) y que contribuyen a que los niveles de insulina suban, y las que no tienen almidón (brócoli, espinacas, calabacines, judías verdes, pimientos, etc.) que no elevan esos niveles de insulina. Estas últimas tienen bastante fibra, sacian y son bajas en calorías.

Tras el diagnóstico de SOP, conviene suprimir de la dieta todos los hidratos de carbono que sean refinados, como la harina o el pan blanco, los caramelos o los refrescos. Estos alimentos no solo contribuyen a aumentar los niveles de insulina, sino que favorecen el aumento de peso.

La alternativa son los hidratos de carbono integrales como la avena, espelta, quinoa, mijo, trigo integral, entre otros. Estos reducen el riesgo de diabetes y de sufrir enfermedades del corazón, y también son bastante saciantes.

La proteína en la dieta de una persona diagnosticada con Síndrome de Ovario Poliquístico es esencial. Los huevos, lácteos, pescados… estabilizan los niveles de azúcar en sangre. Pero, las grasas también son necesarias, sobre todo, los omega-3 y que se encuentran en las yemas de los huevos, nueces, semillas, aceite de oliva o aguacates.

A pesar del tratamiento que recomiende el ginecólogo y el endocrinólogo, que trabajan en conjunto en los casos en los que se detecta el Síndrome de Ovario Poliquístico, el cambio en la dieta será fundamental. De esta manera, se podrán prevenir las consecuencias que este síndrome, a largo plazo, puede presentar.