¿Cómo diferenciar el hambre de la ansiedad?

En muchas situaciones, el estrés, la ansiedad o, incluso, el aburrimiento, pueden hacer que se ingieran alimentos para calmar esas sensaciones que nada tienen que ver con el hambre.

De este modo, las personas que tienen la necesidad de ingerir alimentos a todas horas, pueden recurrir a algunas pautas para diferenciar la sensación de hambre de otras sensaciones o sentimientos en los que también se recurre a los alimentos para saciarse.

Mireia Hurtado, especialista en dietética y Mindful Eating, hace referencia en su blog al hambre psicológica o hambre emocional como «una forma de comer acompañada por una urgencia muy fuerte que no responde a un propósito de nutrir el cuerpo, sino que tiene el propósito de confortar, calmar, recompensar, distraer y regular emociones negativas».

Para gestionar estas emociones y no recurrir a la comida, es importante saber diferenciarlas de la sensación de verdadero hambre. Para ello, ofrece tres pautas de diferenciación: