¿Existe la alergia al sol? Causas, síntomas y consejos

Durante el verano no es extraño encontrarnos con personas que soportan las altas temperaturas con camisetas de manga larga y, en algunos casos, incluso guantes o paraguas. El motivo puede estar en que tienen alergia al sol, una erupción en la piel que aparece después de la exposición solar.

La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) indica que «las reacciones por alergia al sol pueden desarrollarse en cualquier persona», incluidos los niños que, ya en el año 2016, la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) afirmaba que «la urticaria solar afecta a un 2% de los niños que se exponen al sol».

No es necesario que haya ningún factor hereditario, aunque si se sufren problemas en la piel, como dermatitis o eccemas, es más probable que el riesgo de sufrir alergia al sol aumente. Además, en ocasiones, las causas pueden estar relacionadas con medicamentos o productos cosméticos.

La SEAIC indica que existen «artículos como perfumes, bronceadores» que pueden provocar reacciones después de su uso y tras la exposición solar. Por esta razón, se debe tener especial cuidado con sus componentes como, por ejemplo, si contienen ingredientes que pueden causar irritación.

Los medicamentos conviene, también, tenerlos en cuenta. Pues, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) llama la atención acerca de los «antiinflamatorios, antibióticos (sobre todo tetraciclinas), píldoras anticonceptivas, cremas con retinoides y antidepresivos», ya que pueden causar reacciones en la piel cuando esta se expone al sol.

Después, existen algunas circunstancias en las que no existe una causa específica por la que aparece la alergia al sol. La SEAIC indica que, en ocasiones, esto puede producirse por determinados alimentos que, dependiendo de cada persona, pueden provocar esta reacción en la piel.

La alergia al sol es muy fácil de identificar, ya que se manifiesta durante o después de la exposición solar. Las reacciones más habituales suelen ser urticaria y erupción solar polimorfa. La primera suele durar entre unos minutos o unas horas hasta desaparecer por completo, mientras que la segunda puede perdurar durante días, tal y como señala la SEAIC.

Por otra parte, puede aparecer la dermatitis por fotosensibilidad. En este caso, la alergia al sol es una reacción producida por la toma de un medicamento o el uso de algún cosmético que provoca que la acción de la luz solar cause descamación y un eccema en la zona expuesta.

Utilizar sombreros o ropa que cubra las zonas en las que se produce la alergia al sol es fundamental. Asimismo, la AEDV recomienda evitar las horas de más calor para protegerse lo máximo posible de este tipo de alergia. Con todo, la ropa, aunque sea de manga larga, conviene que sea fresca para reducir las probabilidades de sufrir un golpe de calor.

¿Existe, entonces, la alergia al sol? La respuesta es que «sí», aunque se la conoce por otros nombres como fotosensibilidad o Erupción Polimorfa Lumínica (EPL). En cualquier caso, ante un brote de dermatitis en la piel o un eccema que aparece tras exponer una parte del cuerpo al sol, la SEAIC es clara: hay que acudir a un alergólogo.