¿Se puede contagiar la COVID-19 por los ojos? ¿Se recomiendan las pantallas de plástico?

La principal vía de transmisión del nuevo coronavirus es a través de las gotículas que salen despedidas por la nariz o la boca al toser, estornudar o hablar. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que una persona puede contagiarse por contacto con otra que esté infectada.

«Una persona puede contraer la COVID‑19 si inhala las gotículas procedentes de una persona infectada por el virus. Por eso es importante mantenerse al menos a un metro de distancia de los demás«, indica la organización.

Además, estas gotas pueden caer sobre objetos o superficies y si una persona se toca los ojos, la nariz o la boca presenta riesgo de transmisión. No obstante, los expertos siguen estudiando cómo puede contagiarse a través de superficies materiales y el tiempo de supervivencia.

Las secreciones respiratorias siguen siendo el principal foco de contagio, pero «las manos pueden transferir el virus a los ojos, la nariz o la boca», indica la OMS. De tal manera que las vías de entradas del SARS-CoV-2 pueden ser las mucosas nasales, bucales y oculares. Por esta razón, es tan importante una correcta higiene de manos, mantener la distancia física de seguridad y evitar tocarse los ojos, la boca o la nariz, sobre todo en espacios concurridos.

La conjuntivitis también se ha notificado como un posible síntoma, aunque menos frecuente, del nuevo coronavirus. Los síntomas más comunes siguen siendo la fiebre, la tos seca y la dificultad para respirar, pero los pacientes pueden presentar molestias musculares, congestión nasal, dolor de cabeza, dolor de garganta, diarrea, pérdida del gusto o el olfato, nauseas, afecciones dermatológicas e incluso dificultad para hablar y moverse.

Por tanto, el SARS-CoV-2 puede causar una conjuntivitis vírica en la persona contagiada y, aunque es menos probable, se han detectado casos positivos del virus en las secreciones oculares de los pacientes con conjuntivitis.

Una investigación realizada por el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas «Lazzaro Spallanzani» de Roma (Italia) revela que el virus también es activo en las secreciones oculares de pacientes con la enfermedad y podría ser otra posible fuente de contagio, tal y como recoge la Agencia EFE.

El estudio, que ha sido publicado en la revista Annals of Internal Medicine, destaca que la muestra ocular analizada tres días después del ingreso de un paciente contagiado logró aislar el virus. Este paciente presentaba síntomas de conjuntivitis bilateral.

Otro estudio publicado a finales de marzo en la revista de la American Academy of Ophthalmology destacaba que la evidencia de que el virus se transmita través de las lágrimas era poco probable, aunque señalaba que se requieren más estudios en este área para demostrar la presencia en las células corneales y conjuntivales.

Por otra parte, un estudio publicado en la misma revista el 21 de abril, realizado a 121 pacientes atendidos en el Hospital Renmin de la Universidad de Wuhan, revela que una minoría de estos pacientes mostró síntomas y hallazgos oculares que, cuando estaban presentes, eran leves. Tres de estas personas obtuvieron resultados positivos de hisopos conjuntivales. Sin embargo, los autores también destacan que se necesita una mayor exploración.

Con el objetivo de reducir al máximo las posibilidades de contagio, las autoridades sanitarias recomiendan un lavado de manos frecuente con agua y jabón, así como mantener la distancia física de seguridad entre personas para evitar la inhalación de gotículas. Las mascarillas, cuyo uso es obligatorio desde este jueves, también pueden servir como medida preventiva para hacer frente a la transmisión.

Las pantallas de plástico protectoras están destinadas a cubrir la cara y los ojos para evitar salpicaduras de líquidos, partículas o aerosoles, sobre todo cuando se está en contacto estrecho con personas enfermas. Por esta razón son útiles para los profesionales sanitarios que puedan entrar en contacto con pacientes positivos.

La Sociedad Española de Oftalmología (SEO) insiste en que, además de las medidas recomendadas por las autoridades, los oftalmólogos deben tener especial cuidado durante la exploración de pacientes.

Así, el documento elaborado por este organismo sobre recomendaciones para la atención oftalmológica indica que «el personal asistencial (oftalmólogos, personal de enfermería y ópticosoptometristas) usarán preferentemente uniforme de trabajo, guantes, mascarilla y pantalla facial o gafas protectoras, estas últimas si las condiciones de la exploración lo posibilitan».

Además, estos profesionales deberán emplear mascarillas tipo FFP2 o FFP3 ante pacientes con sospecha de COVID-19 o cuando se realicen exploraciones con riesgo de transmisión de aerosoles. «En caso de efectuar exploraciones de las vías lagrimales o extracción de tutores de silicona de las fosas nasales, se han de utilizar mascarillas FFP2/FFP3 y gafas o pantallas faciales. Se deben extremar las medidas de precaución en caso de presencia de conjuntivitis«, añade al respecto.