¿Eres multipotencial?: «Son personas que engullen toneladas de información con pasión y les encanta aprender»

¿Qué tienen en común Leonardo da Vinci, David Bowie, Will Smith o Richard Branson? Pues que además de ser mundialmente famosos todos ellos pueden considerarse multipotenciales, o lo que es lo mismo, personas que tienen muy diferentes pasiones y talentos, se interesan por numerosas áreas de conocimiento (de las ciencias a las artes) y tienen una capacidad innata por iniciar y aprender nuevas cosas. Dicho esto, ¿es posible que todos llevemos un multipotencial dentro o solo un selecto grupo de seres humanos pueden definirse así? ¿Cómo podemos descubrirlo? Y mucho más, ¿cómo podemos aprovecharlo en un mundo donde la especialización está cada vez más sobrevalorada?

“Una persona multipotencial estudiará varias cosas, en muchos casos con poca o ninguna conexión. Probará un montón de empleos diferentes y se enfrentará a comentarios bastante desalentadores sobre su interés, compromiso, responsabilidad, madurez… Es una pesada carga cuando piensas que el problema está en ti, y mayor es el problema cuando empiezas a pensar que quizás lleven razón y te fuerzas a buscar esa estabilidad que los demás desean para ti. Es entonces cuando comienzas a asfixiarte, aburrirte y sentirte realmente mal”, nos explica Gonzalo Barrio, consultor estratégico y experto en personas multipotenciales. Con él descubrimos en esta entrevista las luces y las sombras de estos auténticos polímatas del siglo XXI.

¿Qué es una persona multipotencial?

Un multipotencial es una persona que se carga de energía cuando hace muchas cosas a la vez o cuando lleva varios proyectos adelante. Es decir, cuando no puedes enfocarte, porque no es tu naturaleza, solo a una cosa o ser especialista e ir avanzando cada vez más en un solo campo como la mayoría de los ciudadanos o como la sociedad nos intenta también enseñar: eliges carrera, encuentras un trabajo de eso y sigues progresando hacia la microespecialización. En rasgos generales, un multipotencial sería lo opuesto a un especialista. Pero también tiene sus particularidades: el aprendizaje rápido en muchas áreas o la característica de ser un aprendiz continuo.

¿Cómo podemos descubrir si somos multipotenciales?

Utilizamos un test muy corto de cuatro minutos con preguntas muy básicas que se centran en el día a día del interesado. Por ejemplo, cuántos libros estás leyendo a la vez o cuántas ventanas del ordenador tienes abiertas al mismo tiempo. Con él se intenta descubrir cuál es su capacidad de funcionar en su vida cotidiana con varias cosas al mismo tiempo. También suele ser muy revelador conocer cómo es su grupo de amigos: cómo de diversos y variadas las aficiones de todos ellos. En general podemos identificar a un multipotencial porque posee la capacidad de interesarse y profundizar en muchas áreas de conocimiento. Aunque no tarde mucho en aburrirse de ellas o llegar al fondo del asunto. Tiene esa capacidad de engullir toneladas de información con pasión y le encanta iniciar y aprender nuevas cosas.

¿Existen diferentes tipos de multipotenciales?

Podemos distinguir entre dos grandes grupos de multipotenciales: simultáneos y secuenciales. Simultáneos serían todos aquellos que necesitan tener en mente varios proyectos al mismo tiempo. Estos son capaces de explotar sus intereses, pasiones y hobbies a la vez, pueden variar a lo largo de su vida, pero no necesitan pasar tiempo con uno de ellos y abandonarlo antes de pasar al siguiente. Y secuenciales que sería cuando necesitas cambiar cada poco tiempo de proyecto porque pierdes por completo la pasión o la motivación por él. Obviamente, esto también le ocurre a otras personas porque a lo largo de la vida todos podemos cambiar de trabajo e incluso de orientación. Lo que pasa es que los multipotenciales eligen áreas o ramas muy diversas. Estamos hablando de utilizar los dos hemisferios del cerebro: de tocar un instrumento a pintar, de pintar a las matemáticas…

¿Y hay relación directa entre los multipotenciales y las altas capacidades?

Hay multipotenciales que pueden asociarse a altas capacidades o cierto tipo tipo de inteligencia superior pero otros no, no tiene nada que ver con el coeficiente intelectual. Puede ir acompañado pero no es eso. La intelectual es solo una de las inteligencias, los multipotenciales pueden no tenerla más desarrollada que el resto pero si que tienen desarrolladas muchas de las inteligencias y su combinado hace que puedan dedicarse con éxito casi a cualquier cosa.

También nos preguntan mucho si podría estar relacionado con el trastorno de déficit de atención. No tienen nada que ver. Un déficit requiere del apoyo de un psicólogo o neurólogo para tratarlo, porque es un problema, mientas que ser multipotencial no es ningún problema. Al contrario, el problema reside en no saberse multipotencial. Una vez que te reconoces a ti mismo y aceptas esa etiqueta, ese es el verdadero beneficio, sentirse identificado, integrado en un grupo, que no estás solo ni tienes ningún problema.

De hecho, conocemos grandes multipotenciales de esta época como Will Smith, Elon Musk, David Bowie o Richard Branson, personas que están o estuvieron metidos en mil cosas; y de otras épocas como Leonardo da Vinci o Galileo Galilei. Lo que pasa es que en el Renacimiento se veía muy bien y la sociedad premiaba a estas personas que eran capaces de hacer tantas cosas a la vez con destreza. Ahora es todo lo contrario. Un multipotencial es esa persona que no se centra, que no sabe lo que quiere, que no lo tiene claro y a muchos les dicen ‘podrías ser lo que quisieses con todo lo que sabes’. Pero ¿qué ocurre? Que una de las grandes dificultades que tiene un multipotencial es elegir sin miedo a perder la motivación, por eso las elecciones le resultan bastantes difíciles.

En un mundo donde cada vez se valora más la especialización, ¿puede causar esto frustraciones a las personas multipotenciales?

Es probable que cualquier multipotencial que haya llevado varios proyectos adelante tenga más altibajos que una persona especialista que inicia su trabajo y cada vez va especializándose más o, incluso, creciendo en su carrera profesional. Las personas de tu entorno juegan un papel muy importante porque muchas veces no te entienden, no comprenden cómo eres y te harán preguntas: ‘¿cómo vas a cambiar de carrera?’ ‘¿cómo te vas a dedicar ahora a algo diferente?’. Y esto ocurre también porque en la sociedad actual el cambiar, el no haber elegido bien, se ve como un fracaso y se considera que si cambias estás desaprovechando recursos, dinero… cuando en realidad si no te permites cambiar lo que estás desperdiciando es vida y tiempo.

Vale que ese camino sin salida ahora para ti o que ya ha dejado de apasionarte ha sido una inversión de dinero pero hay que verlo también como una inversión para conocer lo que no quieres hacer y para ganar habilidades. Al final, todas esas habilidades las puede juntar y es lo que luego te va a dar unos superpoderes: embarcarse en proyectos muy diferentes, aprendizaje muy rápido, creatividad, inventiva, innovación… Y esa conexión entre áreas diferentes de conocimiento es muy valiosa para algunos empleos y, por supuesto, para los emprendedores.

¿Cuáles son las mejores áreas profesionales donde encaja mejor un multipotencial?

El primer reto que tiene que superar un multipotencial es la elección de su carrera profesional, que para estas personas suele ser más tortuosa. Y tenemos dos líneas: el que trabaja por cuenta propia, es un emprendedor y quiere montar un proyecto tiene que superar los retos de que le atraviesen nuevas ideas constantemente, que todas las quiera convertir en negocio porque le apasionan y esa motivación no dure demasiado o no lo suficiente para crear una empresa. Hay varias fórmulas para conseguirlo, entre ellas, hacerte prescindible desde el principio para que cuando a ti ya no te llegue la motivación pueda seguir funcionando un equipo o el negocio o bien hacerlo crecer muy deprisa, lo suficiente para que tenga el máximo valor para venderlo o colocarlo como se hace con las startups.

Cuando trabajan por cuenta ajena se encuentran siempre con el mismo problema: ‘¿cómo escribo mi currículum cuando he hecho miles de cosas diferentes para no dar la imagen de que soy muy disperso, no tengo las cosas claras o he perdido el tiempo?’ En este caso hay que aprender a mostrar las habilidades para vendérselas a esa empresa y que vean de lo que eres capaz. Lo importante no es que conozcan dónde has desempeñado tus trabajos sino las habilidades que has adquirido en ellos: capacidad de comunicación, de liderazgo, branding… En realidad buscar trabajo es como emprender, es otro proyecto y debes tomártelo como un empresario: cómo te vendes de la mejor manera.

¿Y por dónde enfocar los estudios cuando se tienen tantos intereses y a veces tan breves?

No hay fórmula mágica para recomendarle qué debe estudiar y ni siquiera un multipotencial lo va a saber, por eso es una decisión difícil. La autoconfianza es muy importante en este aspecto pero a esas edades muy difícil porque los padres también ejercen mucha presión y están muy encima. A un multipotencial le va a marcar mucho porque estudiar una carrera se puede convertir en un calvario y no cambiar para no tener que reconocer que se ha equivocado puede ser muy duro. El caso es saber cómo enfocarlo. No hay que verlo como un fracaso ni una equivocación. Hay que permitirse probar sin la presión de que vas a perder uno o dos años si luego cambias porque todo va a sumar a tu base de pensamiento y conocimiento. De hecho, como multipotencial, lo más lógico será que con el paso de los años estudies más de una carrera. La aceptación – que es uno de los retos de los multipotenciales- y la autoconfianza hacen mucho en cómo te ven los demás y en cómo dejas que te afecte.