Cómo prevenir el esófago de Barret y el cáncer de esófago

No es extraño sufrir acidez de estómago. Tras una comida copiosa o por consumir algún alimento en concreto puede aparecer una sensación de ardor y malestar en la boca del estómago a la que se le añada el ascenso de la comida o del contenido gástrico. Aunque esto es normal, si ocurre con frecuencia podemos estar hablando del esófago de Barret.

El esófago de Barret se diagnostica cuando un paciente sufre reflujo, ardor y acidez de estómago habitualmente, como indica la Asociación de enfermos de esófago de Barret (ASENBAR). De manera aislada el reflujo no es un problema. Sin embargo, esto es diferente si aparece más de dos días a la semana.

Algunos indicios que alertan sobre el esófago de Barret puede ser despertarse por la noche por las molestias o la irritación de las cuerdas vocales. Tras las pruebas pertinentes, el médico puede descubrir que hay una esofagitis debido al daño que ese reflujo habitual ha provocado en las paredes del esófago.

Ante las primeras molestias no se debe esperar a acudir al médico. La razón está en que, como advierte la ASENBAR, es fundamental que el esófago de Barret se diagnostique a tiempo. Pues, en caso de no buscar ayuda médica las probabilidades de que derive en un cáncer son mayores.

Según datos de la ASENBAR, «el 20% de la población tiene reflujo gastroesofágico (ERGE)» y de este porcentaje un 15% ha sido diagnosticado con esófago de Barret. De hecho, solo en España 1.400.000 personas padecen esta enfermedad. Una estimación que alerta sobre la importancia que tiene buscar ayuda médica lo antes posible.

En el caso de que el esófago de Barret progrese, las posibilidades de que avance hacia una displasia son mayores. Para evitar que esta enfermedad derive en un cáncer de esófago conviene, primero, acudir al médico y después seguir sus indicaciones para impedir el progreso de la enfermedad de Barret.

La ASENBAR indica que hay algunos riesgos. Por ejemplo, tener obesidad incrementa las posibilidades de sufrir esófago de Barret. Sin embargo, existen algunas medidas que la población en general puede tomar para prevenir que el reflujo se convierta en un problema que derive en Barret y en cáncer.

Algunos alimentos como «la comida picante, el café, lácteos, comidas grasas», entre otras opciones, predisponen a la aparición del reflujo gastroesofágico, según la ASENBAR. Consumirlos con moderación o eliminarlo de la dieta si producen mucho malestar puede ser una medida importante.

También, llevar una dieta variada y equilibrada, e intentar no comer rápidamente los alimentos puede ser una buena manera de reducir las posibilidades de sufrir esófago de Barret. Una enfermedad que, todavía hoy, es bastante desconocida.

Los hábitos de alimentación mencionados pueden ayudar a reducir las posibilidades de padecer esófago de Barret. Sin embargo, tras acudir al médico por sufrir reflujo con relativa frecuencia, se pueden recetar fármacos antiácidos para controlar el daño que puede provocar en el esófago.

¿Qué sucede si ya es demasiado tarde y el esófago de Barret ha derivado en cáncer de esófago? En estos casos la radiofrecuencia y la mucosectomía, según la ASENBAR, son opciones para eliminar las células cancerígenas.

Para darle mayor visibilidad al esófago de Barret, la ASENBAR creó la campaña «Apaga tu ardor» que pretende evitar que las cifras de personas que no son diagnosticadas sigan siendo elevadas. De hecho, en la propia asociación afirman que el 85% de los casos no se diagnostican. Algo que debe cambiar.