¿Puedo negarme a ir a trabajar si la empresa no pone medidas contra la covid-19?

Tras la declaración del estado de alarma en España por la crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus, que provocó el cierre y paralización de numerosas empresas y negocios, ha comenzado ya la desescalada hacia una «nueva normalidad».

De este modo, muchos trabajadores han vuelto a sus puestos de forma presencial, una vuelta al trabajo que debe hacerse respetando las medidas de seguridad, primando el teletrabajo.

De hecho, en la Orden SND/399/2020, de 9 de mayo, donde se establece la reapertura de algunos comercios y negocios para la fase 1 del plan de desescalada, así como en la Orden SND/414/2020, de 16 de mayo, donde se regulan más permisiones en cuanto a la activación de la economía para la fase 2, se puede leer en varios artículos las medidas que han de seguir empresarios y trabajadores en el lugar de trabajo.

Así, se establece el fomento de los medios no presenciales de trabajo en el Artículo 3 o las medidas de higiene y/o de prevención para el personal trabajador de los sectores de actividad previstos en la primera de las órdenes mencionadas. También se regulan medidas para prevenir el riesgo de coincidencia masiva de personas en el ámbito laboral en el Artículo 5 .

De este modo, al igual que cualquier otra medida que se publique en el BOE por parte de las autoridades sanitarias, los empresarios deben garantizar obligatoriamente todas estas medidas para la vuelta al trabajo de sus empleados.

En primer lugar, hay que recalcar que la situación de crisis sanitaria, con la consecuente declaración del estado de alarma, no se ha dado nunca anteriormente, por lo que es difícil determinar el procedimiento a seguir por parte de los trabajadores que no vean cumplidas estas medidas de seguridad en sus puestos de trabajo.

Sin embargo, atendiendo a la propia Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de Riesgos Laborales, se establece en su Artículo 21 que «el trabajador tendrá derecho a interrumpir su actividad y abandonar el lugar de trabajo, en caso necesario, cuando considere que dicha actividad entraña un riesgo grave e inminente para su vida o su salud».

Además, se añade que «los trabajadores o sus representantes no podrán sufrir perjuicio alguno derivado de la adopción de las medidas a que se refieren los apartados anteriores, a menos que hubieran obrado de mala fe o cometido negligencia grave».

Este caso en el que no se respetan las normas de seguridad, prevención e higiene, sería un claro ejemplo de riesgo para la salud, aunque habría que determinar el grado de ese riesgo, ya que no es lo mismo trabajar en contacto con unos pocos compañeros que estar de cara al público o compartiendo zonas comunes con una gran cantidad de trabajadores.

De todos modos, se aconseja no abandonar el puesto de trabajo como primera opción y drásticamente. Lo mejor es tratar de ponerse en contacto con los responsables de la empresa para pedir que se establezcan estas medidas y, mientras, tratar de trabajar tomando, personalmente, las medidas necesarias.

De este modo, también desde el Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales se aconseja, en estos casos, ponerse en contacto con el delegado o delegada de prevención para que este comunique a la empresa que, dada la situación actual, debe acordar las actuaciones necesarias para garantizar la seguridad.

Si no se recibe respuesta por parte de la empresa, no cumpliendo por tanto la misma con su responsabilidad de proteger a sus trabajadores y trabajadoras, puede presentar denuncia a la autoridad laboral.

Las medidas que debe garantizar la empresa para proteger a sus trabajadores están recogidas en el documento elaborado por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, denominado Guía para la actuación en el ámbito laboral en relación al nuevo coronavirus. Lo puedes consultar aquí: