Consultorio de Coaching: «Llevo mal la desescalada, ver con la mascarilla a la gente me entristece, no sé gestionarlo»

Cada semana 20minutos pone en marcha un consultorio de coaching. Nuestra experta, Magda Barceló, responde a cuestiones que tiene que ver con la formación, pero no solo se trata de la formación académica, sino de tener las habilidades necesarias para, precisamente, abordar con éxito las situaciones que la vida nos depara en todos los ámbitos: laboral, emocional, personal, familiar…

Para plantear tu duda escribe un correo electrónico a consultoriocoaching@20minutos.es. Mira aquí las respuestas de esta semana.

PREGUNTA A raíz de mi negocio, una casa rural, quiero empezar a compartir más en las redes sociales sobre el territorio que conozco tan bien, las raíces de la casa, su historia, etc. Sin embargo, me siento ridícula y no sé como comenzar. ¿Qué me recomiendas?

RESPUESTA DE LA EXPERTA Al aprender cualquier cosa, uno casi siempre empieza haciéndolo mal. Por esta razón es normal sentirse inadecuado, torpe o simplemente incompetente. Así que mi primer consejo es que te des permiso para hacerlo mal. Relájate pensando en que seguramente vas a hacer el ridículo. Permítete hacerlo de forma mediocre, tal vez… ¡terriblemente!

Cuando lo consigas y estés en paz con esta posibilidad, prepárate para jugar. Está en nuestras manos adoptar una actitud de juego frente a cualquier cosa que la vida nos plantee. El juego es un escenario en el que conocemos las reglas de juego o las estamos aprendiendo, e intentamos hacerlo lo mejor posible, pero, y esto es lo más importante: no nos va la vida en ello. Y es que en la mayoría de cosas que nos pasan en la vida, ¡no nos jugamos la vida en ellas!

Esto no significa que no te lo tomes en serio y que no des lo mejor de ti misma, sino más bien que te acerques a la nueva práctica con la “mente del principiante”. Este concepto del budismo zen habla de la importancia de tener una actitud de apertura, entusiasmo y falta de ideas preconcebidas no importa cuál sea tu nivel de competencia.

Conecta con algo que quieras compartir sobre tu proyecto. Cuando sientas el impulso dentro de ti empieza a escribir sobre ello o a grabarte sin mucha preparación. Te recomiendo empieces por ideas sencillas y no muy extensas. Cuando sientas que está “suficientemente” bien, compártelo. No esperes nada de tu entorno. Tampoco te compares con otras personas. Lo más importante es que sigas en contacto con aquello que te da vida, que lo compartas y aprendas a disfrutar del proceso mismo, a medida que desarrollas tu voz.

Tu consulta me anima a enfatizar las ventajas de ser un aprendiz. Hacer cosas nuevas por primera vez, tal y cómo tú te planteas, más allá de cuán bien o mal las hagamos, nos hace sentir vivos, poner atención plena en lo que hacemos, crear nuevas conexiones neuronales…y más importante aún: nos permite darnos cuenta de qué forma nuestra valía como seres humanos no depende de lo que hagamos o no hagamos, sino que es intrínseca en nosotros por el mero hecho de existir.

Para ahondar en el tema, te recomiendo el libro de Karen Rinaldi ‘Hazlo fatal, pero hazlo igualmente’.

PREGUNTA En mis círculos todo el mundo habla de la segunda ola del Covid. Ante estas afirmaciones me siento incómoda y preocupada…No sé como gestionarlo.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Su consulta me habla del poder de las palabras, de los discursos, de la realidad publicada y la realidad consensuada. Las palabras, ideas e información tienen el poder de impactar nuestro estado de conciencia. Cuando esto ocurre -con nuestro permiso inconsciente o consciente- las palabras modelan nuestra realidad interior que luego se traduce en una forma de interpretar el mundo y de actuar en él. Por ello resulta fundamental detectar este tipo de discursos y aprender a no “comprarlos”, impidiendo así que estos nos impacten de modo indeseado.

En estos momentos singulares, una forma de contribuir a mejorar las cosas consiste en aprender a gestionarnos a nosotros mismos, neutralizando cualquier negatividad interior o exterior con la que podamos topar.

PREGUNTA Mi pareja y yo estamos en ERTE y llevamos dos meses sin cobrar, yo tengo un niño y le paso la manutención a mi ex mujer. Estamos desamparados, somos jóvenes, pero tenemos que pedir dinero a nuestros padres.

Siento rabia, enfado contra el gobierno y contra mi mismo y no se cómo canalizarlo. Dicen que estamos en casi la “nueva normalidad”, no es nuestro caso la verdad, ya que creo que tardaremos mucho tiempo en llegar a normalizarnos, ¿qué me aconsejas?

RESPUESTA DE LA EXPERTA El impacto personal de perder el trabajo o sufrir una fuerte reducción en el mismo es fuerte e indudable. Recibo tu sufrimiento e indignación legítimos, al igual que el de todas las personas en una situación parecida a la tuya.

Te aconsejo ahondar en tus sentimientos de enfado y frustración. Siéntelos, exprésalos, y luego déjalos ir, soltando con ellos su negatividad. Para soltarlos te será necesario perdonar a las personas que según tu hubiesen podido hacer las cosas de distinto modo.

Siente que ellos, al igual que tú, son seres humanos imperfectos, tomaron las decisiones que creyeron eran las mejores. Perdonar es algo que haces por tu bien, no para los otros. Es un portal hacia la paz interior.

Date cuenta de la decisión que tienes ante ti: elegir si quieres ser víctima de la situación en la que te encuentras o un agente activo en la misma. Si optas por la segunda te animo a ahondar en las opciones de vida de las que dispones y las que puedes crear (ser joven es sin duda una ventaja). Conecta con tus dones, tus capacidades y aquello que te apasiona hacer. ¿De qué forma puedes reinventar tu medio de vida en algo que te llene de vitalidad y sentido?

PREGUNTA ¿Cómo gestionar la incertidumbre a nivel laboral? Es difícil emprender en escenarios post-pandemia. ¿Cómo reflexionar sobre seguir con un proyecto profesional o cambiar de camino cuando nuestro entorno ha cambiado tanto y no sabemos qué quedará después? Por ejemplo, ahora mismo, montar un pub de copas, parece el peor proyecto del mundo.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Con la crisis actual la sensación de incertidumbre a nivel económico y laboral ha aumentado. En cualquier caso, la acción de emprender un negocio está siempre vinculada a un riesgo. Como pone de relieve en su consulta, en el contexto actual existen muchas cosas que no sabemos. Y también otras que sí sabemos. Sabemos que las terrazas están funcionando, que el 1 de julio España abre sus fronteras a recibir visitantes de otros países, etcétera.

En momentos como el actual resulta difícil tener una visión sobre la cual actuar y sin embargo, puesto que se están reconfigurando tantas cosas, emergen nuevas oportunidades y las ideas en consonancia con este futuro en formación tienen un mayor potencial de éxito. Por ello, al pensar en emprender, le invito a considerar estas preguntas, adaptadas de la metodología de la Indagación Apreciativa:

• ¿Cuáles son sus fortalezas? ¿Qué cualidades la hacen una persona única? ¿Cómo se traducen en resultados?

• ¿Qué oportunidades le brinda el entorno? ¿De qué forma puede cubrir necesidades de las personas u organizaciones diferenciándose de los competidores?

• ¿Qué es aquello que le apasiona? ¿Cuál es su aspiración más profunda? ¿Qué forma toma su visión a un año considerando sus fortalezas, oportunidades y aspiraciones?

• ¿Qué dos indicadores le pueden ayudar a verificar que se encuentra de camino a su visión?

PREGUNTA Llevo muy mal la desescalada. No soporto las mascarillas…ver a la gente con ellas en la calle me entristece y me produce ansiedad. Estoy pensando en mudarme a vivir a un pueblo. Me digo que las cosas allí serán diferentes. ¿Qué me aconseja?

RESPUESTA DE LA EXPERTA Como he comprobado muchas veces en mi consulta de coaching, huir de la realidad no suele funcionar, pues la mayoría de las veces nos llevamos los problemas con nosotros. En la situación actual es fácil caer en la nostalgia del «como las cosas eran antes”. Esta actitud es una forma de resistencia a la realidad presente, de resistencia a lo que es.

Le propongo dos prácticas fundamentales con el potencial de transformar radicalmente su experiencia. Realice estas prácticas cada día al final del día, durante una semana:

– Practique la gratitud. Tome nota de tres cosas del día por las que se siente agradecida. Si no las encuentra, búsquelas, créelas. Por ejemplo: sienta gratitud por el aire que respira, por vivir en un país que está en paz y no en guerra, etcétera. Consiste en encontrarlas cueste lo que cueste.

– Practique el perdón. Tome nota de tres situaciones o personas, incluida usted misma, que la hayan agraviado durante el día. Luego lleve su atención a la zona de su corazón. Con su imaginación visualice en él a una persona a la que ame profundamente. Luego haga lo mismo con a sus familiares. Luego repítalo con sus amigos. Luego con conocidos. Y por último con las personas y situaciones que la han agraviado durante el día. Si le cuesta hacerlo, persevere y con la práctica le será más fácil.

Al final de la semana, observe su estado de ánimo y actitud vital. Si aprecia el cambio, incorpore esas prácticas a su rutina diaria.

PREGUNTA ¿Cómo conciliar el trabajo y la familia? El tema es que por un lado desde el centro de trabajo creen que estás disponible las 24 horas del día….Vale, es cierto que al poder gestionarte tú el trabajo eliges la franjas que más te convienen, pero eso no da permiso a que te hagan llamadas en horarios que no son de recibo… Un domingo a las 7 de la tarde, un día de semana a las 10 de la noche, etc…

Por otro lado, como que gestionas los tiempos para poder conciliar, resulta que a lo mejor tienes que enganchar de las 7 de la mañana hasta las 9 porque entonces tienes unos minutos tranquilo…

La sensación que tengo es que al no estar ligado 7 u 8 horas continuas no estás trabajando. Ah y como que tú solo sabes la faena que tienes, normalmente te aprietas y rindes en 1 hora lo que harías en 2. Uf, no sé, quiero volver al trabajo presencial. Estoy 8 horas fuera de casa…. igual desarrollo menos faena, pero a los ojos de los demás parece que trabajas más. ¿Qué me recomienda?

RESPUESTA DE LA EXPERTA Le remito al consultorio anterior. En la segunda consulta del mismo abordo este tema.