¿Qué sucede si lavamos las mascarillas FFP2/KN95 que se reparten gratis en las farmacias de Madrid?

Este miércoles 3 de junio comienza el reparto en las farmacias de la Comunidad de Madrid de la segunda mascarilla gratuita tipo KN95 para los ciudadanos. Estarán disponibles para su recogida a lo largo del mes de junio y hasta el día 2 de julio, inclusive.

La Comunidad de Madrid destaca en un comunicado que estas mascarillas «son reutilizables, por lo que no se deben tirar tras un solo uso, ya que su duración, de 48 horas seguidas, es mayor que la de las mascarillas quirúrgicas. De este modo, se puede utilizar en distintas ocasiones a lo largo de varios días cuando se vaya a estar rodeado de otras personas». Además, estas mascarillas no se podrán distribuir a menores de cuatro años.

Según la Comunidad de Madrid, el objetivo de la distribución de estas mascarillas gratuitas es ayudar a prevenir el riesgo de contagio del COVID-19 durante las fases de desescalada.

Este tipo de mascarillas no están diseñadas, en un principio, para ser reutilizadas. Sin embargo, debido a la situación actual de emergencia sanitaria «tenemos que reutilizarla, pero con cabeza», señala a 20minutos Rosalía Gozalo, vocal de Dermofarmacia y Productos Sanitarios del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM).

De esta manera, al no estar pensadas para un uso prolongado de muchas horas, sino para actividades cotidianas como hacer la compra o ir a dar un paseo, es posible utilizarlas en varias ocasiones. No obstante, si están manipuladas, sucias o húmedas se deben desechar de forma inmediata. Además, la Comunidad de Madrid señala en el comunicado que este material «no es sanitario, sino de protección individual para la población en general».

En cualquier caso, estas mascarillas no se pueden lavar ni desinfectar al tener un proceso de fabricación específico para cumplir con la normativa y garantizar una protección eficiente. Las únicas que se pueden limpiar y desinfectar son las mascarillas higiénicas reutilizables.

Si se lavan estas mascarillas es posible que se altere la capacidad de filtración y la propia integridad del producto. De tal manera que no tendrán la capacidad de protección para la que fueron diseñadas y no servirán. «Es posible que se degraden los elementos de fijación de la mascarilla, y para que sea útil tiene que estar bien colocada”, añade Rosalía Gozalo.

Por tanto, para que un lavado sea exitoso no debe dañar la filtración, ni el ajuste y debe ser capaz de mantener la efectividad total de la mascarilla. Someterlas a procesos de esterilización (en ámbito doméstico) alterará su integridad.