Los inhibidores aumentan la esperanza de vida en recaídas de cáncer de ovario

Un ensayo internacional presentado en el Congreso de Oncología Americano (ASCO) de este año por el doctor Andrés Poveda, codirector de la Unidad Integral de Oncología del Hospital Quirónsalud Valencia, ha puesto de manifiesto que el uso de unos determinados inhibidores logra incrementar la esperanza de vida en pacientes con recaída de cáncer de ovario.

El ensayo pone de relevancia el tratamiento de los inhibidores de PARP en pacientes con recaída de cáncer de ovario, al incrementar su esperanza de vida en más de un año y mejorar su calidad, según un comunicado del centro hospitalario.

En el ensayo, denominado SOLO2, han participado 295 mujeres de diferentes países dentro de grupos que forman la red de investigación europea (Engot) y mundial (GCIG) a las que, como explica el oncólogo Andrés Poveda, “se aleatorizó a recibir tratamiento con Olaparib tabletas -un inhibidor de PARP- versus placebo».

Los tratamientos de mantenimiento en pacientes oncológicas tienen como objetivo retrasar la recaída y si es posible aumentar la supervivencia global además de no alterar la calidad de vida de la paciente.

“En este caso hemos conseguido estos buenos resultados”, afirma el doctor Poveda, que añade que al ser un tratamiento oral «evita que la paciente tenga que desplazarse a ningún hospital de día y se tolera francamente bien», y destaca que hace casi veinte años que ningún ensayo conseguía incrementar la vida de pacientes con recaída de cáncer de ovario.

Según Poveda, «muchas pacientes han recuperado por primera vez una de vida normalizada, sin tener que someterse a tratamiento de quimioterapia de manera temprana. Su principal logro es conseguir aumentar la supervivencia de estas pacientes en más de un año, y también que las mujeres lleven un ritmo de vida normal, permitir su movilidad y liberar su dependencia física y mental”.

El estudio ha sido seleccionado para su presentación oral en el Congreso Americano de Oncología ASCO del presente año por su relevancia en el tratamiento de cáncer de ovario, y también ha sido escogido como uno de los cuatro trabajos más relevantes en el tratamiento de cáncer ginecológico y uno de los cinco top del mismo congreso.

En España, el cáncer de ovario es la cuarta causa de muerte por cáncer en mujeres y, aunque no es extremadamente frecuente, cada año se diagnostican más de 3.200 nuevos casos.

“El tramo de edad que mayor incidencia presenta está entre los 55 y los 65 años, y aunque no es muy frecuente, sí que suele ser muy agresivo e insidioso a la hora de su diagnóstico por lo inespecífico de sus síntomas, confundiéndolo con molestias abdominales parecidas a una indigestión”, advierte el doctor Andrés Poveda.

Los pilares del tratamiento del cáncer de ovario se basan en la resección completa de la enfermedad realizada por un experto en cirugía oncológica de cáncer de ovario y su posterior tratamiento con quimioterapia”, indica.