La lactancia materna ayuda a reducir el riesgo de obesidad genética en los niños

Para las personas cuyos genes los ponen en riesgo de convertirse en obesos, la lactancia materna exclusiva cuando son bebés puede ayudar a prevenir el aumento de peso más adelante en la vida, según un nuevo estudio publicado en la revista ‘PLOS Genetics’.

Un creciente número de investigaciones sugiere que los bebés que consumen solo leche materna tienen menos probabilidades de tener sobrepeso cuando son niños o adultos, pero las razones detrás de este y otros beneficios de la lactancia materna no se conocen bien.

Laurent Briollais, del Hospital Mount Sinai de Nueva York y la Universidad de Toronto (Canadá) y equipo investigaron si el impacto de la reducción de peso de la leche materna puede contrarrestar los efectos de las variaciones genéticas que aumentan las probabilidades de que una persona se vuelva obesa.

Los investigadores analizaron los datos genéticos y el índice de masa corporal (IMC) de más de 5.000 niños del estudio ALSPAC en el Reino Unido. En los jóvenes de 18 años cuyos genes los ubicaron en la categoría de «alto riesgo» de obesidad, la lactancia materna exclusiva hasta los 5 meses de edad redujo su IMC en 1,14 kg / m2. En las niñas, el impacto fue aún mayor, con una reducción de 1,53 kg / m2.

La lactancia materna exclusiva hasta los 3 meses de edad, o una mezcla de leche materna y fórmula, no causó la misma reducción del IMC en los individuos de alto riesgo.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que todos los bebés sean amamantados exclusivamente hasta los 6 meses de edad, pero a nivel mundial solo alrededor del 40 por ciento de los bebés se amamantan hasta esta edad. Los nuevos hallazgos refuerzan la recomendación de la OMS y sugieren que una mayor duración de la lactancia materna exclusiva puede tener los mayores beneficios para las personas con alto riesgo de obesidad.