El riesgo de quemaduras en la piel es mayor tras haber estado confinados

El jefe del Servicio de Dermatología del hospital barcelonés del Vall d’Hebrón, Vicente García-Patos, ha advertido este sábado de que hay un mayor riesgo de quemaduras solares en la piel después de tres meses de confinamiento sin que la dermis se haya ‘entrenado’ para recibir el sol veraniego.

Con motivo de la celebración este sábado del Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel, García-Patos ha recalcado que «la quemadura solar de hoy es el cáncer de piel y la arruga de mañana».

García-Patos ha recordado que lo más importante en la prevención del cáncer de piel es la detección precoz, por lo que ha recomendado consultar lo antes posible a un especialista cuando se detecte cualquier lunar o mancha en la piel.

Por este motivo, el Hospital Vall d’Hebron ha potenciado la telemedicina durante la pandemia de coronavirus, cuando las visitas presenciales estaban restringidas.

«Hemos hecho consultas telemáticas y hemos puesto en marcha un correo electrónico para que los pacientes de forma directa o el personal de atención primaria nos envíen fotografías sobre posibles casos de cáncer de piel para ser evaluados y tratados de forma urgente», ha explicado el dermatólogo.

Del 15 de marzo al 15 de mayo, el Vall d’Hebron ha recibido 1.800 correos electrónicos con imágenes dermatológicas y ha llevado a cabo más de 3.500 visitas telemáticas.

«A partir de esta información, hemos enviado recetas, hemos pedido exploraciones complementarias y, en los casos necesarios, hemos hecho biopsias y extirpaciones de carácter urgente con todas las precauciones necesarias contra la Covid-19: el cáncer de piel no puede esperar», ha subrayado el médico.

Según García-Patos, el Hospital Vall d’Hebron atiende cada año 80 nuevos casos de melanoma, 1.500 carcinomas basocelulares y más de 100 carcinomas escamosos.

«Hay que cuidar la piel más que nunca, después de tres meses de confinamiento no está entrenada en la exposición al sol y hay más riesgo de lesiones», ha advertido el especialista, que ha recordado que siempre es importante evitar el sol en verano entre las 12:00 y las 16:00 horas y que «en este año de pandemia de coronavirus resulta indispensable».

«De forma natural empezamos a entrenar la piel en primavera, cuando salimos a dar paseos, y brazos, cara y nuca nos broncean poco a poco minimizando el riesgo de quemaduras«, explica García-Patos para resaltar que este año la población se ha saltado esta transición debido al confinamiento.

«La falta de exposición de la piel se combina con el ansia de aire libre, por eso estamos atendiendo más pacientes con quemaduras solares en nuestras consultas», ha revelado.

El dermatólogo ha recomendado para evitar quemaduras y prevenir el cáncer de piel exponerse gradualmente al sol para que la piel se acostumbre y vaya fabricado melanina, una protección natural que hace de paraguas de las células para evitar que la luz que incide de forma vertical le llegue al material genético del núcleo.

La aplicación generosa de fotoprotección media hora antes de tomar el sol y de factor 30 como mínimo, protegerse con un sombrero, gafas de sol o ropa en las zonas más sensibles, son otros de los consejos de García-Patos.