Los cinco mitos sobre la celiaquía que todos deberíamos conocer

La celiaquía es una enfermedad que provoca una serie de reacciones cuando se consumen productos que contienen gluten. El dolor de tripa, diarrea, pérdida de peso inexplicable o digestiones pesadas son algunas de ellas. Sin embargo, existen algunos mitos de la celiaquía que deberíamos conocer por su importancia y porque pueden resultar perjudiciales para las personas celíacas.

Varios nutricionistas y especialistas de diferentes asociaciones de celíacos han descubierto varios mitos de la celiaquía que muchas veces se consideran verdades absolutas entre la población, cuando en realidad no es así. Identificarlos es una forma de conocer mejor la enfermedad celíaca.

Este es uno de los primeros mitos de la celiaquía que no es verdad. La enfermedad celíaca «es una enfermedad autoinmune crónica y multisistémica con base genética desencadenada por la ingesta de gluten«, como afirma la Asociación de Celíacos de Murcia (ACMU). Para que una persona desarrolle celiaquía deben coincidir factores genéticos y ambientales (gluten).

Otro de los mitos de la celiaquía es pensar que existen diferentes niveles, personas que reaccionan de una manera más grave al gluten y otras que no. Esto es falso. Aunque sí es cierto que la sintomatología puede variar, a algunas personas consumir gluten siempre les generará diarrea, pero a otras puede que la distensión abdominal y los vómitos sean sus síntomas principales.

Hasta el momento, la celiaquía no tiene cura. No obstante, los síntomas se pueden controlar por completo siempre y cuando no se consuma ningún alimento que contenga gluten. Esta es la única forma de combatir la celiaquía, pues en el momento de tomar gluten aparecerían, de nuevo, los síntomas. No existe cura ni tampoco medicación, como afirma rotundamente la ACMU.

Uno de los mitos de la celiaquía más extendidos es que el gluten solo está presente en los cereales (trigo, centeno, cebada, avena). Pero, esto no es verdad. Los embutidos, carnes procesadas, salchichas, frutos secos fritos o mermeladas también llevan gluten. La tabla orientativa de alimentos con y sin gluten que elaboró la Asociació Celíacs de Catalunya puede resultar muy útil para las personas celíacas.

Muchas personas con celiaquía toman gluten en determinados momentos, pero son conscientes de lo que les va a pasar después. Porque sí pasa por tomar un poco de gluten. La diarrea, distensión abdominal, náuseas y el malestar aparecerán. Lo recomendable es que las personas diagnosticadas con celiaquía sigan una dieta muy estricta libre por completo de gluten.

La celiaquía puede diagnosticarse en la infancia o en la edad adulta. En ambos casos, es fundamental eliminar el gluten de la dieta y no darse licencias para consumirlo, ya que se provoca un daño al intestino. Además, conviene revisar los ingredientes incluso de aquellos productos que en sus envases afirmen que están libres de gluten, pues siempre puede haber trazas.

Tener presentes todos estos mitos de la celiaquía evitará que las personas celíacas consuman otros productos que no sean cereales creyendo que no tienen gluten o que crean que en algún momento esta enfermedad desaparecerá. La celiaquía es para toda la vida.